Los antiguos oficios sobreviven gracias a las nuevas tecnologías
Los
cambios en los hábitos de consumo, la creación de nuevas empresas en la
red y las nuevas ideas de negocio de los emprendedores, han modificado
el panorama empresarial en los últimos años. Algunas de las
consecuencias de estos cambios en el mercado son la adaptación de las
pymes a las nuevas tecnologías y la pérdida de los oficios
tradicionales.
A pesar de que los avances tecnológicos están
cambiando el modelo de negocio de muchas empresas son precisamente
estas tecnologías las que pueden hacer que un negocio, que en principio
por su carácter artesano podría parecer que está avocado a la
desaparición, funcione. Muchas de estas empresas sobreviven a esos
cambios gracias a su capacidad para adaptarse a las nuevas tendencias
de venta y aprovechar las ventajas del comercio online. En esta transición las pymes recurren a expertos, que les asesoran para abrir sus negocios en la red
Buscando
entre las pocas empresas que quedan dedicadas a oficios tradicionales,
hay un pequeño taller dedicado en exclusiva
durante más de 30 años a la fabricación artesanal de abanicos. Se trata
de un negocio familiar que elabora a mano cada uno de sus productos,
ofreciendo a sus clientes la posibilidad de personalizarlos.
El
trabajo prácticamente no ha cambiado; tres generaciones de artesanos
mantienen la fabricación tradicional en su taller, cortando la madera,
pegando las barillas y pintando las telas. Pero ahora su modelo de
negocio es distinto. Si hace treinta años, los clientes llegaban al
taller gracias al “boca a boca” y solían llegar desde municipios aledaños, hoy estos artesanos tienen
clientes por toda España y en Europa y han convertido sus abanicos en
los mejores del país.
Y es que gracias a Internet, cualquier usuario interesado en sus productos puede comprarlos online
a través de su página web. Si el taller de abanicos no hubiera
abierto su tienda en Internet y confeccionado un catálogo de productos
electrónicos, su pequeña empresa se habría perdido por falta de
conocimiento de su negocio y escasez de clientes. Sin embargo, Internet
le ha abierto las puertas a un nuevo mercado, con casi 18 millones de
clientes potenciales sólo en España, capaces de hacer llegar su oferta
a cualquier parte del mundo.
“Tener éxito en
los negocios online no depende del tamaño ni de la trayectoria de la
empresa sino de saber diseñar una estrategia de ventas en la red que se
adapte a los intereses de cada una de ellas”, comenta Jesús Lasso,
Director de la empresa responsable del diseño y
contenido de la web del taller. “Existen muchos negocios
que se van quedando obsoletos y, en este contexto, Internet se ha
convertido en una herramienta esencial para relanzar una pequeña
empresa aumentando sus ventas y su cartera de clientes”, concluye Lasso.
En
estos días, cuando las tecnologías cambian de la noche a la mañana, los
oficios artesanales han encontrado en la red la mejor solución para mantener su parcela de negocio y no ser olvidados. Este taller de abanicos artesanales es sólo un ejemplo. El potencial de Internet como el canal de ventas más barato para la pyme y profesional autónomo es una realidad. (L. Martin)

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