1 de Julio, 2008


RELOJ, NO MARQUES LAS HORAS

Publicado en Laboral el 1 de Julio, 2008, 8:25 por TEYMA
La directiva europea que permite ampliar la jornada laboral a 60 horas semanales ha suscitado diversas críticas: sindicatos, el Gobierno y distintas profesiones no están de acuerdo. Pero los expertos opinan que es más el revuelo inicial que su repercusión para el futuro.

¿Estaría dispuesto a aumentar su jornada laboral hasta las 60 horas semanales? Parece una broma de mal gusto pero por ahora esta cuestión, puesta sobre la mesa por una directiva europea  y sus recientes modificaciones, está levantando ampollas en el sector empresarial. Y es que esta norma permite ampliar la jornada laboral hasta las 60 horas -cinco horas más en el caso de las profesiones que tengan guardias-.

Este proyecto de directiva -que no está sujeto a obligatoriedad por parte de los estados miembros hasta que estos no aprueben una normativa estatal- también ha obligado al Gobierno a responder. Celestino Corbacho, ministro de Trabajo, ha declarado que "un siglo después de que se estableciera el régimen de 48 horas, lo que Europa está discutiendo es que hay que superar estas 48 horas para ir a un régimen de 65 horas, además de que la negociación sea entre empresario y trabajador y nunca de carácter colectivo. Creo que nos acercamos más al siglo XIX que al XXI".

No obstante, el proyecto de directiva todavía tiene camino por recorrer, puesto que, como indica Federico Durán, catedrático de Derecho del Trabajo, "de momento sólo ha habido un acuerdo político. El texto definitivo tiene que redactarse y ser aprobado por el Parlamento Europeo".

Mucho ruido
Sin embargo, los expertos opinan que es más el revuelo que ha provocado esta posible ampliación de la jornada laboral que su repercusión a corto plazo. "La directiva deberá ser desarrollada por los organismos nacionales, por lo que el Gobierno tiene que ver las opciones para trasponer la norma. Se tiene que ver, entonces, que la normativa o los convenios colectivos permitan esa ampliación de jornada", explica Durán. Algo que, a juicio de Guillermo Madamé, director de relaciones institucionales de Randstad, "sería casi imposible o muy complicado de aplicar, debido a los convenios".

Román Gil, abogado del bufete Sagardoy, señala que, además de estar pendiente de la correspondiente normativa estatal, el proyecto recoge un aspecto muy relevante que tiene que ver con la negociación: "Ninguna empresa puede incorporar a una persona con un horario superior al actual –48 horas–. Sólo se puede ampliar esta jornada después de cuatro semanas en el puesto y con el consentimiento del trabajador. Si éste no acepta, su decisión está protegida e incluso, si se llegara al despido, éste sería considerado nulo".

Y Durán destaca que "siempre tiene que haber un convenio colectivo de referencia para ampliar la jornada", es decir, que éste permita el aumento de las horas de trabajo para que pueda llevarse a cabo. Por lo que la directiva no impone la ampliación de la jornada laboral. De hecho, el aumento de las horas de trabajo llegaría mediante una negociación individual entre la empresa y el empleado. "La ampliación de jornada es voluntaria y se llega a través de un acuerdo. La directiva flexibiliza los horarios, así que dejemos que las partes decidan si conviene o no aumentar las horas de trabajo. Que cada uno decida cómo quiere conciliar", considera José Ramón Pin, profesor del IESE.

Así las cosas, las voces procedentes de distintos ámbitos no se han hecho esperar. Casi la mitad de los trabajadores considera que su trabajo les demanda mucho esfuerzo y resulta agotador con la jornada vigente, según un estudio de Experian, compañía especializada en herramientas de gestión y análisis de información.

Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión Nacional de Racionalización de Horarios, incide sobre el posible aumento de la productividad: "Estoy convencido de que, para competir con los denominados países emergentes, Europa debe mejorar su capacidad de innovación, tener mayor calidad en la producción e invertir más recursos en formación y educación, y utilizar últimas tecnologías". Y sentencia que "trabajar más horas no es la solución más acertada".

Competitividad
Y es que ampliar la jornada no garantiza un aumento de la competitividad: "Hay que estudiar si es productivo trabajar más horas, ya que depende del tipo de tarea y de la utilización del tiempo. Eso sí, cuánto más se trabaja, se crea más riqueza", expone Pin, profesor del IESE.

Otra crítica que ha suscitado la directiva es la posibilidad de conciliar con el nuevo horario. "La directiva permite una mejor disposición del tiempo de trabajo y ofrece mayor flexibilidad. En el fondo es cambiar la estructura del trabajo. Por eso no hay que quedarse con la idea de que destruye derechos o beneficios sociales", apunta Madamé. (M. Mateos y B. Elías)