13 de Mayo, 2008


LAS EMPRESAS PUEDEN REDUCIR COSTES EN LOS DESPIDOS PAGADOS EN METALICO

Publicado en Tácticas el 13 de Mayo, 2008, 8:53 por TEYMA

El Tribunal Supremo establece que el pago en metálico o cheque bancario del despido al trabajador, siempre que éste lo acepte, hace que desaparezcan los salarios de tramitación. El Supremo zanja esta cuestión debatida por tribunales autonómicos.

Los salarios de tramitación desaparecen en el caso de que el trabajador acepte en el despido improcedente el pago directo de la indemnización, bien en metálico o por cheque bancario.

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha enviado un respiro a los empresarios, que se podrán ahorrar los salarios de tramitación en los supuestos de despido improcedente, cuestión que estaba recibiendo soluciones dispares por diferentes tribunales superiores de justicia. De esta forma, en los casos en que el trabajador acepte el pago en metálico o el cheque bancario la empresa no tendrá que realizar el depósito judicial de la indemnización.

En esta ocasión, el Supremo ha estudiado el despido de un trabajador que firmó la carta de despido, el finiquito y el recibí de la indemnización pero que más tarde demandó a la empresa para reclamar la indemnización. En el juicio alegó que la empresa no la había pagado. La empresa presentó como pruebas del pago el recibí de la indemnización suscrito por el trabajador y el diario de caja en el que figuraba la salida de la cantidad satisfecha. El trabajador pedía el abono de los salarios de tramitación, que abarcan desde la fecha del despido hasta la notificación de la sentencia.

Aunque en primera instancia la reclamación fue desestimada, la aceptó el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Según este tribunal, “para detener el curso de los salarios de tramitación es preciso que la indemnización se ponga a disposición del trabajador mediante depósito judicial, lo que en este caso no se había cumplido”. Por ello, el tribunal, aplicando el artículo 56.2 del Estatuto de los Trabajadores, estableció el pago de tales salarios, después de considerar probado que el trabajador sí recibió la indemnización.

El Supremo ha revocado esta sentencia y entiende que no se puede hacer “una interpretación formalista y literal del artículo 56.2”. La clave reside en que esta norma considera extinguido el contrato cuando la empresa reconozca la improcedencia del despido y ofrezca una indemnización al trabajador. Tal cantidad se tiene que depositar en el juzgado, lo que no se hizo en este caso. El fallo, de 22-I-2008, considera que el pago en metálico es “un pago directo que hace innecesario el depósito judicial, al ingresar directamente la indemnización en su patrimonio”.

A esta conclusión llega con apoyo en el criterio adoptado por el Tribunal Superior de Madrid, para el que el empresario “cumple” con el artículo 56.2 “mediante el pago simultáneo de un cheque bancario hecho efectivo y entregado el mismo día en que se comunica el despido”. De esta forma, el pago en metálico y el cheque bancario son suficientes para evitar el pago de salarios de tramitación. En cambio, el Supremo no acepta el pago realizado por transferencia bancaria.

Una fórmula para ganar agilidad
· La decisión del Tribunal Supremo de aceptar como válido el pago en metálico o cheque bancario de la indemnización por despido tendrá una gran repercusión en las empresas, ya que con esta fórmula ya no se podrán exigir al empresario los salarios de tramitación –que suelen abarcar cuatro meses– porque desaparecen al no ser necesario el depósito judicial.

Esta interpretación es válida para los supuestos de despido improcedente en los que el trabajador acepte la indemnización. Expertos consultados explican que el 90% de los despidos son improcedentes. El ahorro de los salarios de trámite dependerá de si el trabajador acepta o no el pago. (J. M. López)


COMO AHORRAR EN EL RECIBO DE LA LUZ

Publicado en Tácticas el 13 de Mayo, 2008, 8:40 por TEYMA

Para las pequeñas y medianas empresas (pymes) el recibo de la luz es lo más parecido a un agujero negro. La mayoría de las compañías lo considera un coste inevitable más contra el que poco puede hacerse, sin ser conscientes del potencial de ahorros que puede tener, y que podría llegar casi a un quinta parte de la factura.

Así lo reflejan los numerosos estudios que han realizado las grandes eléctricas, que desde hace tiempo vienen trabajando en una política comercial más activa para hacerse con el suculento nicho de mercado que representan las pymes.

Mimos a las pymes
Ante la perspectiva de un mercado progresivamente liberalizado como es el del suministro energético, que entre julio de este año y principios del que viene tiene que quedar abierto totalmente a la competencia, las grandes eléctricas tratan de   mimar a las pymes. Es el momento de que éstas adopten una política más activa para reducir costes en el recibo de la luz.

Hay todo un campo abonado para poder hacerlo, no sólo aprovechándose de las mejores ofertas que realizan las eléctricas. Sobre todo,  aplicando medidas de eficiencia energética, siguiendo con una máxima ya habitual en electricidad, que dice que el mejor ahorro en la factura es la energía que no se consume.

Los estudios que anualmente realiza Unión Fenosa, ya desde el año 2005, explican que las pymes españolas han ido avanzando poco a poco en ahorro energético, aunque el camino que queda por andar es aún muy amplio. Las pymes españolas pueden ahorrar hasta 1.420 millones de euros al año en su factura eléctrica según refleja el último Indice de Eficiencia Energética de Fenosa, referido a 2007.

Este documento es un estudio elaborado  por la empresa eléctrica a través de más de 4.000 encuestas realizadas entre las pymes de entre 6 y 199 empleados para analizar el grado de desarrollo dentro de las compañías sobre las medidas empleadas para ahorrar dinero en la factura de la luz a través de distintos mecanismos.

Entre otros asuntos, se analiza lo que se conoce como “cultura energética”, es decir, el nivel de información existente en la organización, la formación interna de los empleados en el ámbito de la  eficiencia energética. El documento también aborda el área de mantenimiento (nivel de sensibilidad existente en las empresas respecto al  mantenimiento de los diferentes equipamientos utilizados, con objeto de alcanzar el óptimo rendimiento y el menor consumo energético).

Por otra parte, el estudio también destripa el grado de “control energético”, concepto bajo el que se recoge el nivel de gestión del gasto energético que se hace, a través de la medición y la implantación de procesos administrativos adecuados.

Por último, el estudio aborda lo que denomina “innovación tecnológica”, que es el grado de actualización de la organización en lo que se refiere a los medios técnicos aplicados en las instalaciones”. El estudio de 2007 releva que las empresas han ido avanzando muy poco a poco en el uso óptimo de sus consumos.

En 2007, presentaban un potencial de ahorro de casi la quinta parte (un 18,3%) de la energía que consumían. En el informe de 2006, el potencial de ahorro era del 19,8%, y en el informe de 2005, el potencial se situaba en el 19,4%. Es decir, aunque entre 2006 y 2007 hubo una mejora, entre 2005 y 2006 la situación empeoró.  En dos años, las empresas sólo han conseguido transformar en ahorro efectivo apenas un 1% de todo el potencial que tienen para reducir costes.

En términos absolutos, las cifras de lo que podrían ahorrarse son brutales. Los más de 1.400 millones de euros que podrían ahorrarse desde el punto de vista económico, equivalen a 18.739 gigavatios  hora(GWh). Con esta potencia, se podrían abastecer los hogares de las comunidades de Madrid, Galicia e Islas Baleares durante todo un año.

Este uso más eficiente de la energía supondría, además, la no emisión de 9,55 millones de toneladas de CO2, tantas como las que van a emitirse en los 90 millones de desplazamientos en coche previstos para este verano, explican en Fenosa.

Grandes y pequeñas
En el mundo de las pymes, el estudio de Fenosa también refleja que no todas las empresas tienen la misma actitud. Curiosamente, el índice refleja que las empresas con menos empleados (de 6 a 9)  son las que más esfuerzos hacen para mejorar su eficiencia energética. En una escala de 0 a 10 de puntuación, entre el peor y el mejor comportamiento, las pymes pequeñas pasaron de una nota del  3,0 al 3,2.  

Las pymes de mayor número de  empleados (de 100 a 199) no han hecho ningún progreso. Se mantienen con una nota del 4,1, lo que demuestra que, aunque se comportan mejor que las pequeñas, no han avanzado un ápice.

El estudio destaca que las pymes cada vez son más conscientes de que pueden aprovecharse de la variedad de ofertas existentes o incluso de negociar con los suministradores. En el estudio realizado por Fenosa, sólo un 5% de las empresas desconocía qué tipo de contrato eléctrico tenía con su suministrador (si era a tarifa, es decir, sujeto a los precios regulados administrativamente y sin poder de negociación, o era un contrato a mercado, es decir, negociado entre las partes).

En el estudio de 2006, el grado de desconocimiento del tipo de contrato se elevaba al 32% de las empresas. Las pymes, por su propia dimensión, tienen escaso poder de maniobra para negociar precios con sus proveedores y exprimir las ofertas que pueden realizarles. De ahí que el mayor frente para ahorrar costes no esté en este ámbito. De hecho, las propias eléctricas reconocen que el escaparate de ofertas con el precio como principal reclamo es reducido. Sí en cambio las eléctricas se están esmerando en atraer a las pymes con otros reclamos, como el asesoramiento en  políticas de eficiencia energética, y ajustes de consumo.

“Cada empresa tiene necesidades energéticas distintas y puede conseguir un mayor rendimiento de la energía que consume. Es lo que entendemos por eficiencia energética”, explican los responsables de Fenosa.

Los datos del informe de eficiencia energética de esta compañía son demoledores  en cuanto al grado de desconocimiento que tienen las pymes sobre cómo ahorrar. Sólo una de cada cuatro empresas tiene conocimientos sobre ahorro y eficiencia energética y menos del 9,5% consultan información relacionada con ella.

Sólo un 9% de las empresas ha contratado algún servicio energético (auditorías y diagnósticos) en los tres últimos años. Y todo ello a pesar de los beneficios inmediatos que se obtienen una vez que se aplican medidas activas para ahorrar en la factura de la luz.

Innovación
En el apartado de innovación tecnológica se recogen algunos de los frutos que están obteniendo las empresas que han apostado por el ahorro, con políticas como el uso de energías renovables en sus propias instalaciones.

En aquellas empresas donde se utilizan energías renovables (por ejemplo, poniendo placas solares en los tejados), esas instalaciones llegan a aportar el 45% de la energía consumida.

Con todo, hay otros mecanismos de ahorro muy innovadores que están por explotar. Sólo un 22% de las empresas usa interruptores temporizados en las instalaciones, y sólo un 14% emplea detectores de presencia.

El dimmer (un aparato que permite regular la intensidad para evitar consumos excesivos innecesarios) no llega al 1% de las empresas. (M. A. Patiño)

LA SUBIDA SALARIAL MEDIA PACTADA EN LOS CONVENIOS REGISTRADOS HASTA ABRIL ALCANZO EL 3,43%

Publicado en Laboral el 13 de Mayo, 2008, 8:25 por TEYMA

El incremento salarial medio pactado en los convenios colectivos registrados hasta abril alcanzó el 3,43%, ocho décimas por debajo del IPC armonizado (4,2%) adelantado por el INE, y cuatro centésimas superior al incremento salarial del 3,39% registrado hasta el primer trimestre del año.


Según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, entre enero y abril se registraron un total de 2.731 convenios, que afectaron a 6.593.000 trabajadores y contemplaban una jornada laboral media de 1.747,5 horas anuales.

Del total de convenios registrados, 1.999 eran de empresa, con efectos sobre 602.300 trabajadores, y 732 tenían ámbito sectorial, con cobertura sobre 5.990.600 trabajadores.

La subida salarial pactada en los convenios de empresa alcanzó en los cuatro primeros meses del ejercicio el 2,79%, frente al 3,49% de los convenios sectoriales. No obstante, también es menor la jornada laboral en los primeros (1.709,9 horas anuales) que en los segundos (1.751,3 horas). (Agencias)


¿QUE FORMACION PUEDO OFRECER A M IS EMPLEADOS PARA QUE SEAN MAS EFICACES?

Publicado en Laboral el 13 de Mayo, 2008, 7:59 por TEYMA
La formación que reciben los empleados de una empresa puede ser de muchos tipos en función, tanto de las características y necesidades específicas de la misma, como de las personas que la configuran.

Con la intención de ofrecer una clasificación que resulte sencilla y comprensible, y sin pretender ser exhaustivos, podemos agrupar la formación, por un lado, en cuanto a la temática formativa que aborda y, por otro lado, en cuanto a las herramientas formativas en que se sustenta.

Temáticas formativas

Los temas formativos (es decir, sobre qué es la formación) que se pueden abordar para optimizar las potencialidades de nuestros colaboradores son:

• Aspectos internos
Formación relativa a conocimientos que hacen referencia a la propia empresa. Por ejemplo, podemos formar a los empleados en cómo se tramita un pedido del almacén o cómo se utiliza una aplicación informática para diseño gráfico o cómo cumplimentar una hoja de gastos interna, etc.

• Aspectos relacionados con el producto / servicio
Temas relacionados con el conocimiento y dominio de las características técnicas de nuestros productos o servicios. Por ejemplo, la composición de los materiales que utilizamos en nuestros productos, el catálogo de actividades o de productos / servicios que ofrecemos, las formas de presentar y/o almacenar nuestros productos, etc.

• Aspectos relacionados con el cliente
Temáticas que tienen una relación directa con los clientes; es decir, habilidades comerciales, atención al cliente, marketing telefónico, etc.

• Aspectos de gestión
Formación de carácter más estratégico para el negocio. Por ejemplo, habilidades para la gestión de personas, la gestión del tiempo, la planificación comercial, formación en marketing y en desarrollo de líneas de negocio, etc.

Herramientas formativas

Las herramientas formativas hacen referencia a la metodología (es decir, cómo es la formación) con la que se desarrolla una acción formativa. El abanico de metodología es, lógicamente, enorme.

A continuación presentamos una posible clasificación de la variedad de fórmulas que podemos ordenar. Dependiendo de nuestra actividad, perfiles de empleados, tipología de clientes, recursos disponibles, etc. será más conveniente utilizar una modalidad u otra.

• Formación presencial

• Formación a distancia

Formación presencial

La formación presencial tiene un rasgo distintivo: la presencia física de "otra persona" en el desarrollo de las actuaciones. Esta persona puede ser, por ejemplo, un profesor, un monitor, un compañero de trabajo, etc. Es esta persona quien guía, propone, instruye, aclara, etc. El componente presencial implica una interacción "cara a cara".

Dentro de la formación presencial podemos diferenciar, a su vez, tres modalidades:

Formación en el puesto de trabajo
La formación en el puesto de trabajo gira en torno a todos los conocimientos, destrezas y habilidades que una persona nos trasmite directamente en la "ubicación" donde desarrollamos nuestra actividad.

La persona puede ser un experto, que no pertenece a nuestra empresa, o un compañero de trabajo.

El intercambio de conocimiento se produce allí donde trabajamos. Por ejemplo, recibimos formación sobre una aplicación informática en nuestro ordenador, impartida por una persona que se sienta con nosotros, nos hace indicaciones sobre cómo hacer tal o cual cosa, está presente cuando utilizamos esa herramienta, etc.

La formación en el puesto de trabajo es muy interesante una vez que hemos utilizado previamente otras acciones formativas. Por ejemplo, tras asistir a un curso estándar podremos completar la formación, de manera más operativa, en el propio puesto de trabajo.

Formación a través de cursos estándar
La asistencia a cursos estándar suele implicar que los "alumnos" se desplacen a unas instalaciones donde participan, junto con otras personas de la misma o distinta empresa, en una acción formativa que ya está diseñada previamente.

Por ejemplo, podemos asistir a un curso que organiza una determinada asociación profesional de nuestra localidad sobre una materia determinada. Normalmente, la duración de ese curso siempre es la misma, tiene unos horarios determinados, etc.

Los cursos estándar tienen la ventaja de que se puede acceder a ellos de forma sencilla (casi siempre están disponibles). Son interesantes cuando queremos abordar una primera aproximación a una materia, o bien cuando requerimos que algún organismo certifique un determinado grado de conocimiento o destreza sobre una materia.

Formación a través de cursos creados específicamente para la empresa

Los cursos creados específicamente para la empresa suponen que una empresa externa, tras reunirse con nosotros y conocer nuestras necesidades concretas, crea un curso específico, con duración, horarios y contenidos que no serán los mismos para otra empresa.

En este caso, la duración suele estar concentrada en el tiempo y se suele desarrollar en instalaciones de nuestra propia empresa.

Los cursos presenciales creados específicamente tienen un alto valor formativo para los participantes y permiten abordar aspectos relacionados con la estrategia de la empresa. Son una buena fórmula para dar un "empujón" a determinadas actividades o para cambiar actitudes.

En principio, la formación presencial es la más adecuada para abordar temáticas más relacionadas con las actitudes que con los conocimientos. Por ejemplo, para lograr que una persona de nuestra empresa sea comercialmente más proactiva necesitará del "cara a cara". (A. Rivero)