JEFES Y EMPLEADOS QUE NO HABLAN EL MISMO IDIOMA

Publicado en General el 14 de Marzo, 2008, 9:48 por TEYMA

Están destinados a convivir pero no siempre es fácil que congenien. Los trabajadores y las empresas muchas veces no coinciden en la percepción de la realidad. Así, existe una significativa discrepancia entre las razones por las que las empresas consideran que la gente cambia de trabajo y los motivos que justifican los empleados para hacerlo, según apunta un estudio de ámbito europeo realizado por la consultora Watson Wyatt.

Un gran número de empresas europeas considera el prestigio de una empresa y la cuantía del salario base como las principales razones que atraen a nuevos empleados. Sin embargo, los trabajadores dan relativa importancia a otros aspectos como el tipo de trabajo, la seguridad del puesto o el salario base para fijarse en una compañía.

Las  razones que utilizan los empleados a la hora de abandonar un puesto de trabajo son los niveles de estrés (35%), la poca competitividad de los salarios (34%)  y la falta de oportunidades de ascenso (27%), mientras que la empresa considera que el motivo principal que les mueve son las oportunidades de desarrollo de su carrera profesional (49%) o las opciones de ascender en otras compañías (48%). Para realizar el estudio europeo se contó con la opinión de 175 empresas de Francia, Alemania, Irlanda, Italia, España y Reino Unido.  Sin embargo, los resultados obtenidos coinciden, en general, con los obtenidos en otros estudios elaborados en Norteamérica y Asia.

“Las empresas parecen estar poniendo mucho más énfasis en la planificación de la carrera profesional a largo plazo que los propios empleados”, señala María de la Calle, consultor senior de Watson Wyatt.  En general, “las prioridades que tienen algunos empleados son más prosaicas, como el tipo de trabajo, el salario, el estrés y el trayecto desde su casa al trabajo”, apunta. Pero desde su punto de vista, esto no significa que las empresas se estén centrando en factores equivocados a la hora de intentar atraer a nuevos empleados, ya que el desarrollo profesional y las oportunidades de ascenso juegan un papel importante para un gran número de empleados.

Sin embargo, “es preciso que las empresas presten mayor atención a necesidades más inmediatas de las personas, tales como el tipo de puesto de trabajo que se realizan en ese momento y las presiones internas y externas que afectan a las condiciones laborales de sus empleados, como el grado de estrés o la conciliación de la vida laboral y profesional”.

De hecho, más autonomía para elegir el horario, disponer de más tiempo libre y una semana de trabajo de cuatro días encabezan la lista de peticiones de los empleados, según el estudio El mundo del trabajo, elaborado por Randstad. Aunque los directivos también defienden algunas de estas ideas, en 2007, más del 65% todavía trabajaba entre 41 y 60 horas a la semana. (Exp.)