Febrero del 2008
Publicado en Tácticas el 29 de Febrero, 2008, 9:01
por TEYMA
Todo producto, negocio o servicio tiene
un ciclo de vida marcado por su nacimiento, crecimiento, madurez y
declive. No reaccionar a tiempo en esta última etapa, puede marcar la
diferencia entre echar el cierre o sobrevivir con éxito. Lo difícil
para muchos emprendedores es saber cuándo se encuentran en esta fase y
cuándo deben plantearse el rediseño de su oferta.
Anticípate al mercado Sobre esta última
cuestión, los expertos no se ponen de acuerdo. Para Javier Rovira,
profesor de estrategia de Esic y socio director de Know How Consulting,
“una pyme tiene que competir en innovación y no puede dejar morir su
producto. Debe tener una estrategia constante de adaptación”. Una idea
en la que ahonda José Vila, director de Proyectos de la consultora
Eratema: “El rediseño hay que hacerlo de forma permanente, ya que las
exigencias y los gustos del consumidor cambian a una velocidad de
vértigo”.
Otros expertos consideran que nunca se debe cambiar por cambiar. “No
hay que tocar un diseño cuando funciona mejor que los demás. Es
necesario ser prudente y no confundir rediseñar con estar preparados
para hacerlo, si llegara el caso”, señala Marcos Gómez, profesor de
Innovación de Esade.
¿Cada cuánto tiempo hay que plantearse el diseño de un producto? Lo
cierto es que no hay una única respuesta a esta pregunta. Depende de
muchos factores. Por un lado, en cada sector existe un ritmo de cambio
diferente en función de la personalidad del público al que nos
dirigimos: los hay más tradicionales (poco dados a cambios) y otros que
son más dinámicos (más proclives a las modificaciones). En cualquier
caso, como defiende Luis Echanove, profesor del Área de Comunicación de
EAE, “el emprendedor debe vigilar de cerca al consumidor y anticiparse
a sus cambios de motivación”.
En líneas generales, “el público termina por acostumbrarse a un
ritmo de cambios determinado, que se acaba convirtiendo en una
exigencia, de manera que si no se mantiene, la imagen de marca queda
anticuada”, reflexiona Marcos Gómez.
Elabora tu propia sintonía Ese ritmo de mercado
es diferente en cada sector: si el farmacéutico rediseña sus productos
a 20 años vista, el textil de moda rebaja sus plazos a seis meses, el
de alimentación y el de perfumería funcionan en forma de auténticos
bombardeos y el de automoción no tarda más de 18 meses en añadir
ligeros cambios a los vehículos. “No se puede dejar pasar nunca más de
cinco años sin imprimir algún cambio a tu oferta”, sentencia Rafael
Muñiz, director de RMG Asociados.
Tampoco hay que olvidar el papel que juega la empresa líder de cada
sector. A veces, el rediseño que ésta hace de sus productos provoca que
el resto de las compañías hagan lo propio. “Pasó con las empresas de
sistemas de seguridad. Cuando el líder europeo incorporó la tecnología
digital, empezaron a rediseñar sus productos incorporándola”, continúa
Gómez.
Fíjate en los síntomas Existen una serie de síntomas que nos indican que ya va siendo hora de poner en marcha un restyling. Son los siguientes:
El producto se queda desactualizado. Puede ocurrir
que siga manteniendo unos buenos niveles de venta, pero que nos
encontremos con que su diseño se está quedando anticuado para los
gustos de nuestros clientes. “Es verdad que hoy en día el consumidor
está mucho más formado y tiene más acceso a la información. Esto nos
obliga a actualizar el producto de forma permanente”, dice Denise
Attardi, profesora de ISM.
Atonía de la marca. Otro momento para plantearse un
cambio es cuando se desaceleran las ventas. “Muchas empresas se dan
cuenta tarde de lo que tienen que hacer. Cuando quieren reaccionar ya
es tarde y ha aparecido alguien que les ha robado el sitio”, se lamenta
Javier Rovira. Eso es lo que le sucedió a Patrico cuando apareció
Studio Line, de L’Oreal.
Movimientos de la competencia.
Cuando ésta se mueve, te mueve a ti y debes fijarte en cualquier señal
para reaccionar. Un caso reciente es del sector del whisky en el que,
curiosamente, tres marcas señeras como Dyc, JB o Cutty Sark han
rediseñado sus ofertas casi al mismo tiempo.
El sector no crece o lo hace a un menor ritmo que el del mercado.
“Si yo tengo claro sobre qué grupo de clientes tengo que actuar y
detecto unas posibilidades de alineamiento que no estoy aprovechando,
estoy perdiendo un coste de oportunidad tremendo”, insiste José Vila. Y
pone un ejemplo: “Tengo un producto de consumo masivo que va bien,
pongamos el caso de unos snacks o aperitivos, pero si me detengo a
analizar a mis consumidores, veré que en realidad es un grupo muy
heterogéneo al que puedo segmentar diferenciando packaging, canales de
distribución, valores… No aprovechar esta pluralidad es perder costes
de oportunidad”.
Cuando los distribuidores te dicen que no rota igual. Es cierto que muchas veces los canales de distribución se convierten
en un freno para incorporar cambios en los productos que comercializan,
pero son una fuente inestimable de información y, a menudo, sirven como
testadores de mercado.
Las que no se rediseñan nunca Pero también hay
marcas que parecen intocables y que adquieren el valor de lo inmutable.
“En estos casos, los responsables de la marca son conscientes de que
deben reforzar el valor de lo clásico”, apunta Marcos Gómez. Ejemplos
de diseños inmutables los tenemos en sectores muy variados. Por
ejemplo, en el toro de Osborne, en la botella de Absolut, en la
Meisterstück de Montblanc, el bolso Kelly de Chanel o el Barbour corto
de caza: “Debes saber mantener tus iconos y dejar los cambios y los
rediseños para las alternativas B. Si tu marca funciona bien, no la
rediseñes, no la toques, pero eso sí, sin estancarte”, afirma el
profesor de Innovación de Esade. (I. García)
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Publicado en General el 29 de Febrero, 2008, 8:46
por TEYMA
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Los ojos de medio mundo están puestos en Liechtenstein, un
microestado (casi doce veces más pequeño que la provincia española de
menor superficie, Guipúzcoa, o casi cuatro veces menos que la ciudad de
Madrid), ubicado entre Suiza y Austria. Su única fama: ser uno de los
pocos paraísos fiscales europeos.
Pero su situación ha quedado seriamente tocada tras un escándalo de
evasión fiscal, que se ha extendido rápidamente por todo el continente.
Un
antiguo empleado del banco LGT, el mayor del principado, identificado
como Heinrich Kieber (un individuo con historial de estafas en diversos
países, entre ellos España, que ahora está siendo investigado por
espionaje industrial) se hizo con información de unos 1.400 clientes de
la entidad. La grabó en cuatro DVD que luego vendió a los servicios
secretos alemanes por cinco millones de euros. Los datos de esos
supuestos evasores de impuestos han corrido media Europa: hay unos 600
ciudadanos alemanes, unos 200 franceses, 150 italianos, un centenar de
británicos... También hay información de clientes españoles de la
entidad, aunque no se han facilitado ninguna cifra aproximada.
La
Agencia Tributaria confirmó este martes que había tenido acceso a la
información de los DVD de Liechtenstein, a través de los canales de
cooperación de la OCDE. Y ahora, ¿qué hacer con esos datos, una vez
analizados? Los expertos creen que la información a la que ha tenido
acceso Hacienda puede servir para un procedimiento de inspección, pero
difícilmente podrá ser aceptado por los tribunales en el caso de que
existan casos de delito fiscal.
El DVD puede ser considerado el
detonante para que la Inspección fiscal comience unas actuaciones de
comprobación. Según explica Leandro Cárdenas, del despacho AGM
Abogados, sería una situación parecida a la denuncia que recoge la Ley
General Tributaria. “Luego, la Administración tendrá que comprobar y
verificar a través de otras vías que existe una infracción tributaria”,
por ejemplo, a través de requerimientos a las entidades financieras,
explica.
En esta línea abunda Luis del Amo, director del
Registro de Economistas Asesores Fiscales: “Para lo que sí sirve esta
información es para tirar del hilo. El obligado tributario se sometería
a un proceso de comprobación y la Administración podría acumular
pruebas diferentes de los datos del DVD, de las que resultará la
regularización que sea”, comenta.
En cambio, no es probable que
nadie vaya a la cárcel por este asunto. Josep María Paret, socio de
Cuatrecasas, subraya que le Ley Orgánica del Poder Judicial dice
claramente que “no surtirán efectos las pruebas obtenidas de forma
ilícita, vulnerando derechos y libertades fundamentales”. Aunque luego
se obtenga otras pruebas, se puede consideran que están viciadas de
origen. “Cualquier relación causal se podría cuestionar por parte de
las defensas”, comenta el penalista, quien agrega que tanto el Tribunal
Supremo como el Constitucional se han pronunciado en contra del uso de
tales pruebas.
Lo que Hacienda puede esperar es que los
presuntos defraudadores decidan regularizar voluntariamente su
situación tributaria, como está sucediendo en Alemania (un centenar de
personas han pagado ya sus impuestos atrasados). En ese caso, tendrían
que ingresar las cantidades que no pagaron, más los intereses de demora
y los recargos. No vale que el contribuyente trate de limpiar su
situación una vez que haya recibido un requerimiento de la Inspección,
pues no le librará de posibles sanciones. (P. González)

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Publicado en General el 26 de Febrero, 2008, 13:09
por TEYMA
El rendimiento profesional suele ser más débil los lunes por la mañana
y los viernes por la tarde, según un estudio elaborado por la
consultora Randstad.
La productividad de los trabajadores es más elevada los martes y los
miércoles por la mañana, mientras que los lunes por la mañana y los
viernes por la tarde es cuando se da la productividad más débil.
Así
lo recoge un informe de la consultora Randstad realizado en base a
3.000 encuestas a personas de entre 18 y 65 años, en el que se explica
que si se incluye el fin de semana, los resultados muestran que la
productividad más baja se sitúa el domingo por la tarde.
El
informe muestra diferencias según la profesión o edad del entrevistado.
Los profesionales de la industria y los jóvenes se consideran menos
productivos los lunes por la mañana mientras que los empleados de
oficina afirman ser menos productivos los viernes por la tarde.
Los
entrevistados asignaron una puntuación entre 1 y 10 a cada día de la
semana según estimaban su productividad y los resultados indicaron que
la mayoría se considera más productivo por la mañana que por la tarde,
excepto los lunes.
Los lunes por la mañana la productividad se
sitúa en 7,4 puntos, pero esta cifra aumenta hasta 7,6 por la tarde. El
lunes es el único día de la semana en que la productividad es más
elevada por la tarde que por la mañana.
Los picos de
productividad más altos se sitúan en martes y miércoles por la mañana.
El martes por la mañana, la productividad sube hasta 8,1 puntos, la
mejor puntuación de la semana.
Los martes por la tarde, la
productividad baja hasta 7,9 que, siendo inferior, es aún superior a la
del lunes. Los miércoles por la mañana la productividad en el trabajo
alcanza 8,1 puntos, pero baja un poco por la tarde.
A partir del
jueves, la productividad va descendiendo paulatinamente, con ligeros
repuntes por las mañanas. Aunque los viernes por la mañana la
productividad se mantiene en 7,8 puntos, por la tarde baja hasta 7,3.
Es el día de la semana que presenta mayor diferencia entre ambos
valores.
Por otra parte, los encuestados que trabajan sábado y
domingo mencionan que durante estas dos jornadas son bastante menos
productivos que de lunes a viernes. Si bien el sábado mantiene valores
similares a los del viernes, el domingo se desploma hasta 6,4 puntos.
La
edad influye decisivamente sobre los valores registrados. Así, los
jóvenes de 18 a 25 años empiezan la semana con una productividad de 6,4
puntos los lunes por la mañana, por las secuelas del fin de semana. Los
viernes por la tarde registran el valor más bajo, 7,1.
Sin
embargo, sucede lo contrario entre las personas de más de 40 años: su
productividad alcanza 8 puntos los lunes por la mañana, mientras que
los viernes por la tarde se sitúa en un 7,5.
El estudio también
señala que trabajar en una gran empresa o en una pequeña supone una
gran diferencia. En las pequeñas empresas (10 personas), el valor de
productividad más bajo se sitúa los lunes por la mañana.
Por el contrario, en las grandes empresas (más de 100 personas) la puntuación más baja se sitúa el viernes por la tarde. (E & E)

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Publicado en General el 26 de Febrero, 2008, 12:42
por TEYMA
La
negociación colectiva, el sistema de protección por desempleo, la
intermediación, la inspección y la formación son algunos de los ámbitos
que necesitan más cambios.
Cada vez que patronal y sindicatos se sientan a negociar una reforma
laboral, la originalidad en los temas de la agenda brillan por su
ausencia. Cierto es que está más que probado que los cambios que
inciden en la creación de empleo o en su calidad están siempre
relacionadoscon los costes del factor trabajo. Debe ser por esta razón
que, aunque los negociadores hablen de reformar otros aspectos del
mercado laboral, a la hora de la verdad, las recetas son siempre las
mismas: abaratar de una u otra forma el coste del empleo. La fórmula de
incentivos al empleo fijo mediante rebajas de las cotizaciones
empresariales que viene usándose en los últimos diez años empieza a
agotarse. Sobre todo en una coyuntura de desaceleración económica, ya
que es costosa para las arcas públicas. En cualquier caso, todas las
medidas acordadas en reformas laborales hasta la fecha (ampliación de
las causas del despido y rebaja de su coste en 1994 y 1997; o la
limitación legal al encadenamiento de contratos temporales en 2006)
están relacionadas con el coste del empleo.
Sin embargo, hay otra serie de reformas que, por su dificultad y por
los intereses de los implicados ni la patronal, ni los sindicatos, ni
ningún Gobierno se atreven a abordar. Me refiero a cambios necesarios
en el ámbito de la negociación colectiva; el sistema de protección por
desempleo; la Inspección de Trabajo y la formación de trabajadores. El
último intento de reformar los convenios colectivos fue en 2001. Desde
entonces, es un tema prácticamente tabú. “Mejor no mentar la bicha”,
dicen en privado empresarios y sindicalistas cuando se les pregunta por
este asunto. Los cambios necesarios en esta materia deberían estar
orientados a fomentar los convenios sectoriales nacionales, como
paraguas amplio de protección y, por otro lado, reforzar los convenios
de empresa.
Los miles de acuerdos colectivos que existen en ámbitos intermedios,
sobre todo los sectoriales provinciales, deberían ir desapareciendo. Si
bien esto es algo a lo que no están dispuestos los cuadros de mandos
intermedios de CEOE, CC OO y UGT, cuya labor principal es negociar esos
convenios y sin ellos su existencia no tendría razón de ser. Otra gran
reforma que lleva quedándose en el tintero en las dos últimas
legislaturas es la del sistema de protección por desempleo. Ahora, el
seguro de paro tiene un grado de protección aceptable. Pero es en el
siguiente peldaño, ayudar al parado a encontrar un nuevo empleo, donde
el sistema público falla estrepitosamente. Cuesta mucho encontrar a
alguien a quien los servicios de empleo de las comunidades autónomas
(antiguo Inem) le haya encontrado un trabajo. Una posible solución
sería permitir a las empresas de trabajo temporal que puedan operar
también como intermediarios en el sector de empleo fijo y de selección
de plantillas. Eso sí, con todas las garantías que ya se les exigen
para la gestión del empleo temporal.
Sólo con mecanismos ágiles y eficaces de búsqueda guiada de empleo
podría configurarse un sistema de protección por desempleo que no
desincentive la búsqueda de un nuevo puesto de trabajo. La otra gran
ausente del mercado laboral es la Inspección de Trabajo. Hace
falta un cuerpo de vigilancia tan fuerte como el de la Agencia
Tributaria. Finalmente, dado el rotundo fracaso del actual sistema de
formación de los trabajadores, el Gobierno debería dejar a un lado los
intereses subvencionadores de patronal y sindicatos y dar una vuelta
imaginativa al sistema, estableciendo incentivos para los empresarios
y, sobre todo, para los trabajadores que quieran formarse. (R. Pascual)

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Publicado en General el 22 de Febrero, 2008, 8:34
por TEYMA
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La Seguridad Social tiene previsto poner en marcha en las próximas
semanas el sistema de bonus-malus previsto en el artículo 108.3 del
texto refundido de la Ley General de Seguridad Social.
Gracias a este mecanismo, durante este año hasta 170.000 empresas
podrían ver reducidas sus cotizaciones sociales un máximo del 10% si el
Ministerio de Trabajo certifica sus buenas prácticas en la reducción de
la siniestralidad laboral.
Los Presupuestos contemplan por primera vez una partida de 90,2
millones de euros destinados a ese fin. Según explicó el director
general de Ordenación de la Seguridad Social, Miguel Ángel Díaz Peña,
ese presupuesto variará cada ejercicio, ya que proviene del 15% del 80%
de excedentes que tienen las mutuas de accidentes de trabajo y
enfermedades profesionales en las partidas correspondientes al fomento
de la prevención. De conseguirse esa cifra de 170.000 empresas, seis
millones de trabajadores se beneficiarían de unas condiciones laborales
más seguras y saludables. Las empresas con menos de 10 trabajadores
tendrán un trato diferenciado y se excluirán los accidentes de tráfico
y los cardiovasculares, donde no es posible la acción preventiva de la
compañía.
Díaz Peña, además, avanzó que las empresas que no cumplan con la normativa de prevención pagarán hasta un 20% más de cuotas. (R.D.G.)
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Publicado en Tácticas el 20 de Febrero, 2008, 8:04
por TEYMA
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Todos cometemos errores, es algo inevitable y que nos
acompañará hasta el último de nuestros días, sin embargo, que sea así
no implica que:
a) No intentemos reconocer cuáles son.
b) No intentemos ponerles remedio.
Eso es lo que vamos a hacer aquí con respecto al Marketing.
Por
experiencia hay tres errores fundamentales que se suelen cometer por
parte de las pequeñas y medianas empresas a la hora de desarrollar el
Marketing. Prácticamente ningún negocio se libra de cometerlos en algún
momento y, por supuesto, éste que escribe también.
El
verdadero problema lo tenemos cuando esos errores son una constante, es
decir, que sistemáticamente los repetimos y además optamos por la peor
de las estrategias, que es cerrar los ojos ante ellos.
El
resultado es fácil de adivinar: marketing poco rentable, resultados
escasos y frustración, porque en muchas ocasiones y por desgracia para
la pyme, el Marketing es sinónimo de eso precisamente, de frustración.
Error número 1: Mensajes débiles
Hoy
día es tal el nivel de ruido y competencia que cada vez es más difícil
decir las cosas de manera que se nos oiga y, sobre todo, que se nos
haga caso. Cuando uno lee la mayoría de los mensajes de Marketing que
le llegan puede ver un patrón común que se basa en el “Yo, Yo y Yo”. “Nuestra empresa esto y nuestro producto lo otro”.
Por
desgracia nuestra empresa y nuestro producto, el modo en que trabajamos
o cómo creamos la iniciativa en su día es algo que sólo nos interesa a
nosotros. Al cliente todo eso lo único que le proporciona son ganas de
reciclar el folleto o hacer clic para cerrar la ventana de su navegador.
El mensaje adecuado habla siempre y en primer lugar de la necesidad del cliente y luego de cómo puede solventarla con lo que hacemos. El cliente quiere oír hablar de él, sus problemas y cómo puede solucionarlos.
Quizá con el tiempo y una relación más sólida algún cliente quiera
saber más sobre cosas de nuestra empresa, pero al principio le importa
él y lo que ha venido a buscar, si no se lo decimos de manera rápida y
convincente se va. Así de simple.
Tarea: Revisar nuestros mensajes
Eso incluye nuestros folletos, sitio web, tarjetas de visita, cuñas de radio... Poner en primer lugar de todos ellos lo que realmente busca el cliente
y comenzar a cambiar cada referencia a nuestra empresa por una
referencia a lo que de verdad le importa a aquel a quien nos dirigimos
(él mismo).
Error número 2: Disparar a ciegas
Recientemente en un interesante artículo llamaban a esto “spray and pray”. Es decir, lanzar el mensaje como un spray a todo lo que se mueva y ponerse a rezar para que alguna semilla caiga en tierra fértil.
La
rentabilidad no está en intentar abarcar todo lo posible y vender a
todo el mundo, sino en tener un segmento de clientes fieles con los que
establecer una relación leal, profunda y duradera.
El
camino más rápido para un marketing poco rentable es usar esa
“estrategia en spray” de campañas a todo el mundo. Mil teléfonos
cualquiera a los que llamar son peores que 20 teléfonos de clientes
ideales. Si queremos que nuestro marketing sea rentable y de frutos en forma de ventas,
es hora de plantearnos un marketing de precisión, buscando realmente a
quien nos quiera escuchar y quien pueda favorecerse de lo que hacemos,
aunque cueste un poco más.
Tarea: Definir claramente nuestro cliente ideal.
Si
ya tenemos clientes miremos quiénes son los mejores, sus rasgos comunes
nos indican el tipo de cliente que deseamos atraer y será más fácil
definir claramente y por escrito quién es nuestro cliente ideal.
Una
vez tengamos un retrato robot de ese cliente ideal debemos
preguntarnos: ¿Dónde puedo encontrarlo? ¿Cuál es la mejor manera de
contactar con él? ¿Cuál es su necesidad o deseo más urgente (para
aplicarlo en la tarea anterior)?
Lo siguiente es refinar nuestro Marketing para que sea de precisión y enfocado en ese tipo de cliente.
Error número 3: No dar seguimiento
Cada
día que pasa es más difícil conseguir una venta “a la primera”, por
eso, en vez del enfoque duro de vender es mejor un enfoque de relación
paso por paso. Un posible cliente puede no habernos comprado en el
momento, pero eso no significa que no lo pueda hacer en el futuro. Hay
que dar un seguimiento, sin un seguimiento estaremos perdiendo la
mayoría de las ventas porque casi ninguna podrá ser a la primera.
Para eso tenemos que tener en marcha una estrategia de gestión de clientes y contactos,
almacenando los datos, pidiendo permiso para comunicarnos con ellos,
preocupándonos por suministrarles valor y hacerles la vida más fácil.
El
resultado debe ser que, con el tiempo, estemos ahí y demostremos que
somos de confianza para cuando le surja la necesidad. Si lo que
ofrecemos es un servicio o bien un producto de cierto valor monetario,
esta estrategia es todavía más vital.
Tarea: Tener una estrategia de seguimiento.
Tenemos que crear una relación. El escenario más favorable para nuestro negocio es tener una estrategia de CRM, idealmente complementada con un buen software de CRM.
Si no la tenemos hay que ponerla en marcha. No implica necesariamente
grandes desembolsos, implica preocuparse por el cliente presente o
futuro y no perder el contacto, mostrando poco a poco que somos alguien
en quien merece la pena confiar. Y si la tenemos preguntémonos: ¿Está
funcionando correctamente? ¿Qué tres cosas podría hacer para mejorar su
efectividad? Pensemos un momento y anotemos en un papel. (I. Belmar).

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Publicado en Tácticas el 8 de Febrero, 2008, 9:07
por TEYMA
¿De qué sirve informar a nuestros clientes, si lo hacemos con un
estilo y un vocabulario pesado de leer o que no se comprende? En este
artículo intentaremos dar unas normas generales para la elaboración
escrita de cartas comerciales, y los elementos que hay que tener en
cuenta para conseguir el objetivo de toda comunicación: Una Respuesta
Satisfactoria.
En un colectivo humano tan dinámico como la empresa,
el problema de las comunicaciones reviste una importancia decisiva. Si
la empresa no se relacionase con el exterior perdería su objetivo
principal, que es ofrecer su producto o servicio al mercado.
En
ocasiones, algunas empresas se muestran extrañadas, porque después de
esforzarse en informar a sus diferentes públicos sobre temas de interés
para ellos, no consiguen que éstos se den por aludidos o generen la
respuesta esperada. A través de un sencillo análisis se puede ver que
en estos casos, el receptor no ha leído el mensaje porque, o tiene un
texto excesivamente largo, o está redactado en un estilo farragoso que
dificulta la lectura, o se emplean palabras o términos que no se
entienden.
Pues bien, las empresas deberían ser conscientes que lo que hacen es enviar continuas cartas de amor a sus clientes.
Que consigan sus objetivos de seducción depende, en gran medida, del
uso correcto de una serie de normas gráficas, estéticas y de estructura
en el contenido.
A la hora de elaborar una carta comercial debemos seguir las pautas genéricas de toda redacción:
-
Cuidar la ortografía. Si algún error o falta de ortografía está
distorsionando el efecto global, nuestros ojos (que están muy bien
entrenados, aunque no seamos conscientes de ello) caerán en él
rápidamente y nos harán olvidar el resto.
- Signos
de puntuación: Al contrario de lo que nos pueda parecer, el excesivo
uso de las comas no hace más fácil la lectura de un texto. La mayoría
de veces lo recarga en exceso y dificulta su lectura, haciéndola pesada
y farragosa. Debemos acostumbrarnos a utilizar todos los signos de
puntuación en su justa medida.
- Tipografía. La
tipografía es el conjunto de caracteres alfabéticos que vamos a
utilizar en nuestras comunicaciones. Los procesadores de texto y las
impresoras modernas nos facilitan el uso de múltiples tipografías. Uno
de los aspectos importantes de la imagen corporativa es la selección de
una tipografía oficial para todos los comunicados, ya sean internos o
externos.
- La alineación también cumple sus
funciones: por una parte facilita la lectura y por otra, dar lugar a
documentos agradables de leer. En este sentido, la justificación
completa da lugar a documentos estéticamente uniformes, mientras que el
margen derecho sin justificar da lugar a documentos "más vivos y
directos".
- Para conseguir una lectura fácil y minimizar las distracciones, lo correcto es utilizar el doble espaciado entre líneas.
-
Uso de negritas, subrayados y cursivas para destacar aspectos
importantes del texto, procurando no abusar de los mismos para que no
resulte excesivamente recargado y pierda con ello su objetivo
principal.
- Por lo general, los párrafos cortos invitan más a la lectura que los que son demasiado largos.
Además
de estas consideraciones generales, el particular enfoque y objetivos
comerciales de la carta que dirigimos a nuestro cliente nos lleva a
prestar especial atención a algunos aspectos más concretos:
-
Una de las claves del éxito de las cartas comerciales está en la
elección de las bases de datos de las personas a las que se las vamos a
enviar. Estas pueden ser, tanto de clientes actuales o ex-clientes,
como de clientes potenciales.
- Debemos entonces
subdividir los distintos grupos que encontremos en la lista de
seleccionada. A esta fase la denominaremos SEGMENTACION. Después de
este proceso, elaboraremos estrategias de comunicación DIFERENCIADAS
para cada uno de ellos.
- Y por último, pondremos en orden la información, según las pautas que nos sugiere el siguiente esquema:
Introducción
Objetivo: Captar la atención
Contenido: Pregunta general, información sorprendente, etc.
Nudo I
Objetivo: Suscitar interés
Contenido: Adaptar nuestros argumentos al grupo o subgrupo.
Nudo II
Objetivo: Provocar deseo
Contenido: Adaptar mis argumentos a la persona.
Desenlace
Objetivo: Invitar a la acción
Contenido: Cierre de la acción comercial: cómo hacer el pedido, etc.
Despedida
Objetivo: Información de contacto
Contenido: Frase de despedida, firma, empresa y cargo.
Aplicando
estas sencillas normas conseguiremos cartas comerciales eficaces, que
serán leídas con interés por nuestros clientes y clientes potenciales.
Pero no debemos olvidar el toque personal que diferenciará
nuestra carta del resto de comunicaciones de la competencia. Ese
“toque” es la CREATIVIDAD. ¡No olvidemos nunca que somos personas,
dirigiéndonos a otras personas!
Intenta recordar
las comunicaciones comerciales que has recibido este último mes:
¿Cuáles han captado verdaderamente tu atención? ¿Aquellas que te han
informado correctamente? ¿O aquellas que han provocado en ti una
emoción especial? Piénsalo. (M. Tebé)

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Publicado en Laboral el 7 de Febrero, 2008, 9:36
por TEYMA
Un informe de Eurofound afirma que las condiciones de trabajo en la UE deben mejorar para poder aumentar la vida laboral media.
"Está claro que si los trabajadores tienen que seguir trabajando durante más años, las condiciones de trabajo se tienen que mejorar", precisa un informe publicado por Eurofound. Se trata de una estrategia, prosigue, que "no sólo aumentará la tasa de empleo de las personas mayores, sino que beneficiará a los trabajadores de todas las edades".
El estudio afirma que las empresas "tendrán que contar cada vez más con la experiencia y la especialización de los trabajadores de más edad para garantizar un desarrollo sostenible de la UE, ante la mejor regeneración de la población activa, lo que les exigirá una mejora en las condiciones laborales".
Sin embargo, la agencia de la UE, con sede en Dublín (Irlanda), asegura que pocas empresas reaccionan activamente frente al cambio demográfico, a pesar de que el debate sobre la población activa de edad avanzada está adquiriendo cada vez mayor relevancia en la agenda política europea. En este punto, Eurofound alerta sobre el hecho de que sean las necesidades comerciales de las empresas las que provoquen el desarrollo y la implementación de buenas prácticas y no las políticas públicas o las campañas de concienciación.
Por otro lado, precisa que las prácticas de trabajo flexible son claves para las estrategias empresariales de gestión del factor edad en Austria, Alemania y los Países Bajos, mientras que los países nórdicos tienden a centrarse en la mejor de la salud y del bienestar de los trabajadores. En el caso de las empresas analizadas en Bélgica, Francia, Grecia, Italia y España, éstas se centran más en la formación y el desarrollo. (Agencias)
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Publicado en General el 7 de Febrero, 2008, 9:15
por TEYMA
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en colaboración con la Agencia Tributaria, presentó hoy Facturae, el primer modelo de factura electrónica de Europa con acceso abierto, gratuito y garantizado por la Administración, que ahorrará 15.000 millones de euros anuales a las empresas.
En este sentido, según sus cálculos, el nuevo formato podría ayudar a ahorrar el 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB).
En España se realizan unos 4.500 documentos de este tipo con un gasto total de 9.000 millones de hojas de papel. Así, el coste unitario por factura pasaría de los 3,48 euros (2,78 euros en el proceso de recepción y 0,76 en el de emisión) a 0,15 euros (0,09 euros en recepción y 0,06 en emisión).
Entre las ventajas de este nuevo sistema, el director de Informática Tributaria, Santiago Segarra, ha citado la integración de los sistemas informáticos, la simplificación de las tareas administrativas, el ahorro de papel y espacio, y las mejoras en el control interno y en las tareas de gestión. "El control interno ya no dependerá, por ejemplo, de que se contabilicen todas las facturas a mano", ha destacado.
La nueva Facturae incluirá la misma información que una factura tradicional así como la firma electrónica del usuario y un certificado que garantiza la autenticidad de la autoría y el contenido. Además, la Ley de Contratos del Sector Público obligará a que se utilice este formato para la contratación con el sector público a partir de 2009.
En este sentido, Segarra ha señalado que todas las empresas españolas "ya realizan trámites telemáticos con la Agencia Tributaria, lo que supone que todas ellas cuentan con firma electrónica y que, por tanto, podrían empezar ya a usar este nuevo modelo".
Por su parte, el subdirector general de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones del Ministerio de Industria, Miguel F. Azorín, ha explicado que las grandes empresas ya trabajan con la factura electrónica a través de sus propios sistemas de gestión. "Las PYMES a veces no tienen recursos para crear sus propios sistemas y las grandes compañías les obligan a realizar las facturas con sus propios mecanismos", ha afirmado.
Software gratuito
Para Azorín, Facturae permitirá que cualquier empresa pequeña pueda realizar sus facturas electrónicas en un único formato y con su propio sistema ya que, a través de la Administración, podrán acceder a un software gratuito con el que trabajar.
El programa de gestión y de facturación electrónica ya está disponible en la página web FACTURAE. Asimismo, se ha habilitado un número de teléfono (902 446 006) y un correo electrónico (facturae@mityc.es) donde poder realizar consultas, y próximamente se publicará un directorio con las empresas que ya utilizan este modelo.(Ep).
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