Enero del 2008
Publicado en Coyuntura el 30 de Enero, 2008, 19:20
por TEYMA
El crecimiento de nuevas empresas se da un respiro. Durante el
año pasado se crearon el 3,16% menos que en 2006, si bien, el espíritu
emprendedor sigue alto a tenor de las 145.367 sociedades mercantiles
que se crearon.
Como era de esperar, el enfriamiento de la economía ha
terminado por contagiar a las cifras de creación de empresas. Según
datos de Informa D&B, durante el año pasado se constituyeron
145.367 nuevas empresas, 4.740 menos que el año anterior. Con ello, se
rompe la tendencia al alza que venía experimentando la creación de
empresas en nuestro país desde 1997.
Buen nivel emprendedor A pesar de esto, nuestro
nivel emprendedor sigue manteniendose en cotas altas. Las más de
145.000 empresas representan el 51% más de las que se creaban hace diez
años. Y la caída en el número de sociedades constituidas puede estar
influido en gran parte por el enfriamiento del sector de la
construcción, haciendo que se creen menos empresas para actividades
relacionadas con él, y que ha sido uno de los mercados hacia el que han
dirigido su actividad gran parte de las nuevas empresas estos últimos
años (de 2000 a 2005, según el INE, las empresas de construcción
creadas aumentaron el 8,5%, frente al 3,5% de media del total de
empresas).
Regiones en alza Otro dato que conduce a un
moderado optimismo es que, como apunta Carlos Fernández, director
adjunto de Informa D&B, “en comunidades como Navarra, el
País Vasco, La Rioja y Castilla y León se aprecia el mayor porcentaje de
crecimiento en cuanto a constituciones de empresas, lo que demuestra la
reactivación de distintas zonas geográficas”. Lo cual es doblemente
significativo, dentro de un entorno en el que entre tres comunidades
(Cataluña, Madrid y Andalucía) vienen aportando históricamente el 50%
del total de nuevas empresas creadas en todo el país.
Otro de los factores que puede estar incidiendo en esta
ralentización de forma importante, al margen de las pesimistas
expectativas económicas, es la creciente dificultades para conseguir
financiación ajena.
La banca cierra el grifo Así la Confederación
Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios ha detectado que,
debido a la crisis financiera internacional, “se está produciendo una
restricción en la concesión de créditos a los jóvenes emprendedores”.
La encuesta realizada por AJE Confederación destaca que “el 72% de
los encuestados ha visto denegada sus solicitud de financiación en los
últimos tres meses”. Como consecuencia de esto “el 64,8% decidió
renunciar al desarrollo empresarial previsto, mientras que el 25,4%
realizó la inversión con recursos propios”.
Desde AJE Confederación, “se anima a los bancos y cajas a que no
dejen de buscar su rentabilidad en los jóvenes empresarios al ser un
colectivo alejado de la especulación, posible causa de la actual crisis
financiera”. Pero, como suele pasar, siempre pagan “justos por
pecadores”. (Emprendedores).
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Publicado en General el 24 de Enero, 2008, 10:04
por TEYMA
“Su petición no cumple con los requisitos que nuestra entidad exige
dentro de la política interna”. ¿Le suena de algo esta frase? ¿Y estas
otras? “No vemos fiabilidad a su proyecto. Necesita un aval que
refrende el préstamo que está pidiendo”... Estos son algunos de los
argumentos que durante los últimos meses las entidades financieras han
utilizado a la hora de denegar la petición de créditos a sus clientes
y, según la Confederación Española de Jóvenes Empresarios (AJE
Confederación), escuchar estas frases es cada vez más común.
Restricción llamativa Según
una encuesta elaborada por la Confederación entre un centenar de
empresas, se está produciendo una restricción en la
concesión de créditos a los jóvenes empresarios debido a la crisis
financiera. La encuesta refleja que el 72,8% de los consultados ha
visto denegada su solicitud de financiación en los últimos tres meses.
Dentro de los productos financieros, la línea de crédito y la hipoteca
son los productos que han sido denegados con mayor frecuencia. Los
importes solicitados iban desde los 10.000 euros hasta los 100.000
euros. La finalidad de los mismos era la compra de local, oficina o
nave para el 45,6%, dividiéndose el 54,4% restante entre contratación y
expansión nacional o internacional.
“Esta situación que
refleja lo que está ocurriendo desde hace tres meses, va a ir a peor”,
asegura Patricio Rodríguez-Carmona, presidente de AJE Confederación.
Desde su punto de vista, la desaceleración del consumo, junto al parón
que está viviendo el sector de la construcción, tienen mucho que ver
con la situación actual. “Lo que más preocupa no es que los créditos
sean denegados, sino las cantidades que no conceden las entidades
financieras”, asegura Rodríguez-Carmona. “Ahora se están mirando con
lupa líneas de crédito de pequeñas cantidades que hace seis meses iban
para delante”. A simple vista, muchos de los jóvenes empresarios que
han participado en la encuesta están de acuerdo con el presidente de
AJE. Más del 60% de los encuestados se muestra pesimista respecto a una
posible mejora en el acceso a la financiación.
“La banca ha
cerrado el grifo de los créditos de forma notable, pero no sólo a los
pequeños proyectos, sino también a las grandes compañías”, asegura
Salvador Santos, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid. En su
opinión, la crisis al consumo y la subida del IPC es, en estos
momentos, lo preocupante para la economía española.
Por otra
parte, otra cuestión que llama la atención al presidente de AJE es que
los solicitantes de estos préstamos, en su mayoría, no son empresarios
noveles, sino que llevan cierto tiempo con sus negocios y que nunca han
tenido problemas de obtener apoyo económico.
Razones El
miedo o cautela justificada de los bancos es la causa principal a la
que achaca el 53,7% de los encuestados la falta de apoyo financiero.
Junto a esto, el 38,5% considera que las entidades han apostado
demasiado por grandes promociones inmobiliarias, y esto lo están
pagando los pequeños empresarios. El 7,8% restante opina que existe un
miedo injustificado por parte de los bancos y cajas de ahorro.
Desde
Cepyme, en cambio, aseguran que no han notado cambios claros en cuanto
a los problemas de financiación. “No disponemos de datos que avalen
esta percepción, tan solo de impresiones que nos transmiten nuestras
organizaciones y que varían dependiendo de la empresa, el sector al que
pertenezca o el territorio en el que está ubicada”, aseguran.
Como
consecuencia de las negativas que los jóvenes empresarios dicen estar
recibiendo, el 64,8% de ellos decidió renunciar al desarrollo
empresarial inicial previsto, mientras que el 25,4% realizó la
inversión con recursos propios, mientras que el 9,8% restante se vio
obligado a ampliar capital.
En cuanto a soluciones,
Rodríguez-Carmona apunta que sería necesario que desde las
instituciones articularan a través de sociedades de garantías
recíprocas avales para los empresarios. “Esto ayudaría a que las
entidades pierdan el miedo”, afirma.
Los préstamos públicos no entienden de crisis A
sus catorce años de vida, la línea Pyme de los préstamos del Instituto
de Crédito Oficial (ICO) ha logrado convertirse en todo un referente de
las ayudas al desarrollo de las pequeñas y medianas empresas españolas.
Así, desde su fundación en 1993, el organismo ha pasado de los 904,93
millones de euros dispuestos aquel año a los más de 8.500 millones de
euros que aportó a lo largo de 2007.
Se calcula que, hasta las
pasadas Navidades, el ICO ha concedido préstamos para financiar 648.834
proyectos realizados por pequeñas y medianas empresas por un importe
globalde 42.868 millones de euros, que han sido destinados a financiar
inversionespor valor de 81.105 millones de euros, y que se estima han
impulsado lacreación y consolidación de más de 1.100.000 puestos de
trabajo.
“El año pasado, abrimos unas líneas de ayudas a las
empresas por valor de 7.000 millones y, en septiembre, nos vimos
obligados a ampliar esta cifra hasta los 9.000 millones, de los que
concedimos 8.500”, explican fuentes del ICO.
Algunos expertos
comentan que el crecimiento drástico que viven estos créditos desde
2006 se debe a que muchas empresas no encuentran otros medios para
conseguir financiación, con lo que se multiplica la demanda.
Estos
préstamos cuentan con una serie de ventajas sobre otros tipos de
concesiones económicas, entre las que destaca un reducido tipo de
interés (euribor más 0,65%). Además, la línea Pyme acoge a todos los
sectores productivos y a todas las áreas geográficas.
Para
acceder a un préstamo del ICO, es necesario acudir a una de las más de
setenta entidades financieras aliadas, ya que el instituto no cuenta
con oficinas de atención al público.
Condiciones Pero
no todas las empresas son susceptibles de recibir un préstamo de estas
características. Para ello, es necesario contar con menos de diez
empleados y una facturación inferior a los dos millones de euros, en el
caso de las microempresas, o bien con una plantilla no superior a los
250 empleados y una cifra de negocio máxima de 43 millones.
El
importe máximo financiable será del 90% del proyecto de inversión neto
para las microempresas y hasta el 80% para el resto de las pymes.
Asimismo, el importe máximo de financiación será de 1,5 millones de
euros por beneficiario y año, ya sea en una única operación o en varias. (D. Esperanza/ E. Arrieta)

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Publicado en General el 24 de Enero, 2008, 9:18
por TEYMA
La
Comisión Europea reclama a España mayor presencia de las pymes en
la inversión en I+D+i y una reorientación del gasto desde la
construcción a la investigación, 'el único camino para conseguir que el
2,5% del PIB se destine a esta actividad en 2013'.
España debe cambiar su manera de gastar los fondos que recibe de
Bruselas. Con esta frase, Eric Dufeil, jefe de la unidad de España en
la Comisión Europea, advirtió al Ejecutivo sobre la necesidad de
reorientar las políticas de gasto de los fondos comunitarios hacia la
I+D+i y dar protagonismo a las pequeñas y medianas empresas, que
representan el 97% del tejido industrial.
Dufeil, que se encargará de supervisar el gasto del dinero que
recibirá España entre 2007 y 2013 (26.600 millones de euros, un 40%
menos que en los seis años anteriores), hizo hincapié en el recorte del
gasto y en la necesidad de destinarlo a actividades que generen
aumentos de productividad. 'Es el camino que tiene que seguir para
alcanzar el objetivo de que el 2,5% del PIB se destine en 2013 a
I+D+i', señaló Dufeil, quién advirtió que mantendrá una estrecha
vigilancia sobre la evolución del gasto privado, 'crucial' para la
transformación del modelo económico español.
Los últimos datos del INE, correspondientes al 2006, constatan que
ya se está avanzando en ese objetivo, aunque no tan rápido como se
preveía. El sector privado proporciona el 47,1% de la inversión en
I+D+i, aún lejos del 66% fijado para 2010, pese a que el gasto
empresarial creció un 22% en 2006.
José Antonio Zamora, director general de Fondos Comunitarios del
Ministerio de Economía, discrepó con Dufeil, al afirmar que sí debe
incluirse el capital humano y las infraestructuras en el gasto. 'La
época de las infraestructuras no ha pasado, solamente hay que poner más
énfasis en el desarrollo de las regiones que menos crecen'. Zamora
destacó la importancia de esta descentralización, tras señalar que se
ha elevado del 25% al 40% la dotación para las regiones objetivo 1,
cuya renta es inferior a la media de la UE.
De los 26.600 millones de euros que España va a recibir entre 2007 y
2013, Andalucía es la comunidad autónoma que más fondos percibía, con
6.843 millones de euros, seguida a mucha distancia de Galicia, la
segunda comunidad autónoma más beneficiada, con 2.191 millones de euros. (C. Molina)

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Publicado en Tácticas el 22 de Enero, 2008, 8:39
por TEYMA
El cierre podría definirse como una ayuda para que la gente tome
decisiones que son buenas para ellos. Lo que un excelente vendedor hace
todo el tiempo es “ayudar profesionalmente a otra gente a comprar”. Y
para ser más estrictos, ni siquiera deberíamos pensar en un “cierre”,
pues es todo lo contrario, es “una apertura” de una relación
ganar-ganar con un cliente, que puede durar todo el tiempo que el
vendedor decida.
Como ya hemos dicho en la primera parte de este
compendio de Técnicas de Cierre en las Ventas, la mejor arma que tiene
un vendedor es el arte de saber preguntar.
Vamos a continuar analizando otras técnicas de cierre efectivas:
13. El Cierre de Benjamín Franklin:
Éste se podría decir que es “el padre de los cierres”. Es una técnica
de negociación sofisticada para usar cuando ya has hecho notar las
ventajas y los beneficios de lo que propones; incluso ya has realizado
algunas pruebas de tu producto / servicio y el prospecto las vio, pero
al final dice una de las objeciones más comunes que nos encontramos:
“Lo quiero pensar”. El nombre de esta técnica de cierre se debe a que
Franklin la diseñó, siempre que debía tomar una decisión hacía un
análisis de las razones por las cuales sí debía hacerlo y de aquellas
por las que no debía. Si aprendes este cierre, cada vez que oigas esa
frase te dará gusto. Por ejemplo: Vendedor: Entonces, ¿desea empezar con el plan A o con el B de una vez? Prospecto: Con ninguno todavía; no me gusta tomar decisiones rápidas y lo quiero pensar. Con esto levanta él la guardia y espera que le rebata, cosa que no debe suceder, más bien dígale: Vendedor: Muy bien, no hay problema.
Entonces, con toda la calma del mundo, empiece a ordenar sus cosas,
recoger sus documentos y prepárese para marcharse. Así el prospecto
creerá que ya es el final de la presentación y mentalmente bajará la
guardia diciendo tal vez: “Yo me comunico con usted en cuanto decida”. Cuando ya esté a punto de levantarse o casi dándole la mano para despedirle dígale: “Señor prospecto, me imagino que si quiere pensarlo es porque desea tomar una buena decisión, ¿verdad?”
—Ojo, termine de estrechar la mano—...espere a que le responda que sí
(porque no hay otra opción lógica, ¿no?) y entonces agregue: “Sin
embargo, quizá mucho de lo que le comenté no lo va a tener fresco en
los siguientes días. ¿Por qué no me permite un minuto más solamente y
le dejo por escrito las razones a favor y en contra de tomar esta
decisión?”. Y SIN ESPERAR respuesta trace una línea vertical y una
horizontal en forma de T en su libreta. Al lado izquierdo en la parte
de arriba anote SÍ y en el lado derecho NO. En SÍ anotaremos las
razones a favor (aquí anote rápidamente todas las ventajas y beneficios
con preguntas directas y cortas que el prospecto vaya aprobando, ponga
todas las que se le ocurran, mínimo 7 de preferencia) y ahora en NO
anotaremos las razones en contra. Éste es un punto muy importante y
crítico, porque en el momento de poner las razones en contra le debe
preguntar al prospecto qué le diga él cuáles son. No le ayude, pero
tampoco le rebata, simplemente escriba lo que le dice, pregúntele: “¿Alguna otra?”
y déjele que piense. El prospecto se sentirá desconcertado y no sabrá
qué decir y usted podrá ver que aquí lo que va a encontrar son
objeciones que usted ya está preparado para rebatir, para volver a la
venta. Cualquiera que sea la respuesta, verá que la lista de beneficios
será mucho mayor que la otra. Una vez que ya no tenga más objeciones
que decirle, ve rebatiendo una por una y tachándolas de la lista y al
final trate de cerrar la venta con la única que quede.
14. El cierre por poder de sugestión (o de las insinuaciones):
La manera de hacer trabajar este cierre es que desde el principio de su
presentación siembre “semillas de imaginación y sugestión” en la mente
del cliente. Verá como al final el solo cerrará, pues creerá que las
ideas que originalmente plantó usted son suyas. Para usar este cierre
desde el principio de su presentación deberá dejar caer algunas
insinuaciones y algunas sugestiones positivas referentes al beneficio
que el producto / servicio traerá al prospecto. Por ejemplo: Vendedor: “Señor Prospecto, ¿se ha dado usted cuenta que al comprar este automóvil tendría el mejor coche de todo el barrio?”
Después de esto debe continuar con su presentación y dejar que alguna
de estas ideas penetren en su subconsciente. Al final sabe que alguna
de las semillas que sembró ha florecido y está creciendo y ahora el
prospecto cree que la idea originalmente fue de él. Al cerrar debe
decirle: Vendedor: “Yo sé que a usted le gustaría tener el mejor automóvil de todo su barrio, ¿cuál se lleva, el azul o el rojo?”.
Es importante tener algunas de estas semillas listas para usarlas todo
el tiempo. Tenga la plena certeza de que alguna dará en el clavo y le
ayudará a cerrar la venta.
15. El cierre del avión: Este cierre es magnífico cuando se encuentra con la objeción “no estoy seguro...ya que es una decisión difícil de tomar”.
En la mayoría de las ocasiones, este cierre trabaja más efectivamente
en clientes de mayor edad, que suelen sentirse atemorizados al comprar
un producto. Además, de una manera gentil y lógica usted hace sentir al
cliente cuán ridícula es su objeción. Por ejemplo: Prospecto: “Pues realmente no sé...es una decisión difícil”. Vendedor: “Comprendo
cómo se siente. Sé que a usted le gusta mi producto, ¿verdad? Entonces
sólo le resulta difícil tomar la decisión. Tranquilícese, eso es muy
normal, y la mayoría todavía después de que toma la decisión se
pregunta si fue la correcta o no, pero realmente es como subirse a un
avión. ¿Sabía usted que todos los días, de todos los aviones que vuelan
en el mundo un 3% sufre accidentes? Tenga en cuenta que le estoy
hablando de todos los aviones de todos los países del mundo. Se sabe
que el 3% no llegan a su destino. Así pues, dígame, ¿sabiendo que un 3%
se estrellan, va por eso a dejar de abordar un avión si tiene algo
importante que hacer al llegar a su destino?¿Se va a subir a ese avión
sin conocer a la tripulación y pondrá su vida a cargo del capitán sin
conocerlo? Claro, miles de personas lo hacen a diario porque saben que
están en manos de personal altamente capacitado, aunque tal vez un poco
inquietas, pero depositan su confianza en los profesionales, ¿verdad?
Es exactamente lo mismo al obtener mi producto. Tal vez se sienta un
poco inquieto al tener que decidir, pero comprenda que está en manos de
profesionales, que llevo años con mi empresa y sé lo que le conviene,
así es que venga a bordo, ¿cuál le gusta más el A o el B?”.
16. El cierre por proceso de eliminación (o de resumen): Este cierre es magnífico cuando surge la objeción clásica “tengo que pensarlo”.
Recuerde que cuando un cliente le mencione esta objeción, debe saber
que su error estuvo realmente en la presentación. No cometa el error de
varios vendedores que sienten que por el hecho de que cuentan con
buenos cierres, pierden el lustre en su presentación y lo único que
hacen al final es presionar a un prospecto confuso. Con este cierre
sabrá exactamente dónde ha fallado en su presentación o qué beneficios
le faltó mencionar. Ejemplo: Prospecto: “¡Tengo que pensarlo!” Vendedor: “Para
mi propia información, ¿qué es lo que piensa acerca de mi producto? (y
sin hacer pausa)... ¿es la reputación de mi compañía?”. Si el prospecto responde que no, prosiga preguntando, “¿es la calidad del producto?”... y siga preguntando... “Dígame, ¿soy yo?” (Esta pregunta hágala poniendo cara de víctima); “¿Dije algo que no le pareciera bien?”. Aquí él dirá que no, e inmediatamente prosigues... “¿Es la inversión inicial?”. “¡No!” (Contesta el prospecto)... “Entonces, ¿es la inversión mensual?”.
Y aquí quizá encuentre el punto débil que buscaba y lo más probable es
que nunca tenga que llegar hasta el final de las preguntas. Es
importante que recuerde que al encontrar la objeción sabrá cuál es el
problema. Antes de rebatir, deberá hacer un breve resumen de los
beneficios y luego volver a hacer la pregunta de cierre. Cuando haga
las preguntas de eliminación no deberá ser lento o hacer pausas, pues
perderá el control. Pero tenga cuidado con resultar muy agresivo.
17. El cierre de la hoja de pedido:
El propósito de este cierre es que pueda llenar el pedido de una manera
tranquila, sencilla y sin que se note que está usando una técnica, ya
que si el prospecto se da cuenta de ello, no podrá vender. La moraleja
de este cierre es: si puede hacer que desde el principio de su
presentación, su pluma toque el pedido, lleva el 50% de la venta hecha.
Por ejemplo: Vendedor: Entonces, ¿le gusta más el acabado en caoba?
(y lo escribe en el pedido). Si en este momento él nota que escribe en
la hoja del pedido y no le detiene, ¡ya compró! Pero si le detiene y le
dice: “Pero, ¿qué hace? ¡Yo todavía no le he dicho que vaya a comprar!”. Aquí, con tranquilidad e inocencia le contesta: “¡Lo sé!, solamente tomo nota de los puntos de mayor importancia para usted y los anoto para no olvidarlos”.
Tal vez tendrá que desperdiciar algunos pedidos, pero estoy seguro de
que a su empresa no le importará, ya que sus ventas serán mayores.
Usando este cierre al final tendrá el pedido completo con toda la
información y sólo le puede preguntar al prospecto: “¿Sería tan amable de verificar esta información?”.
18. El cierre por referencia:
Este cierre es ideal para el prospecto conservador o el que cree que no
tiene dinero para comprar su producto. Recuerde que lo debe usar
solamente después de haber hecho algunos cierres prueba y notar que el
prospecto tal vez tenga algún problema con el dinero. Ejemplo:
Vendedor: “Entonces, ¿le gustaría el uno o el dos?” (Guarde silencio)...Prospecto: “Ninguno, ahora no tengo dinero”. Vendedor: “Está bien, comprendo, pero ¿sí le gustó el producto, verdad? Y está convencido de que lo necesita, ¿cierto? Espere la reacción. “El problema solamente es el dinero, ¿no es así?” (Aquí él aceptará). “Dígame, ¿le gustaría tener este producto pagando solamente la inversión inicial?”
(Mencione el precio). Aquí desconcertará al prospecto y le preguntará a
qué se refiere. Entonces comience su pequeña narración: “Nuestra
empresa acaba de iniciar un nuevo programa que se llama la campaña de
publicidad de boca en boca y le diré de qué manera trabaja: si usted
nos recomienda una persona por mes y esa persona nos compra, nuestra
empresa pagará la inversión mensual por usted, o sea que nuestra
empresa prefiere que nuestros mismos clientes se lleven el dinero de la
publicidad”.
19. El cierre de propiedad:
Esta técnica es donde, con sencillas preguntas, hace que el prospecto
se sienta ya o se imagine como “propietario” de su producto o servicio.
Por ejemplo: Vendedor al mostrar una casa: “Mire su chimenea con
todas esas estanterías alrededor para que guarde sus libros...Mire su
armario, por muy desordenado que parezca, hay espacio suficiente para
todo...Aquí hay mucho espacio para su piscina en forma de flecha como
me dijo que la quería hacer...Aquí cabría muy bien su oficina...”.
20. El cierre económico:
Es un hecho absoluto que, en muchos casos, la expectativa del vendedor
tiene una influencia directa en la decisión del prospecto. Espera una
venta en cada entrevista. Con esta técnica del cierre económico, el
objetivo es hacerle ver al prospecto que la inversión es mínima cuando
se divide en períodos de tiempo más cortos, como, por ejemplo, por
semana o por día. Hágale ver que lo que hay que pagar es muy
poco...aunque frecuente.
Como habrá comprobado
existen infinitas opciones para evitar perder el cierre de una venta,
aunque en todas ellas hay un denominador común: el manejo adecuado de
las preguntas como la mejor arma de la que un vendedor dispone. Es la
clave que ningún vendedor debe nunca olvidar. (B. Pabón)

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Publicado en Tácticas el 14 de Enero, 2008, 8:22
por TEYMA
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Estamos acostumbrados a emitir todas nuestras
comunicaciones en papel y ese hábito es difícil de cambiar de la noche
a la mañana, pero estamos en pleno siglo de las telecomunicaciones y
eso hay que aprovecharlo. Hace muchos años que Alvin Toffler predijo la
oficina sin papel, la desaparición total del mismo, pero la realidad es
que eso no sé si llegará en sus mismos términos, pero al menos las
tecnologías pueden ayudarnos en muchas facetas evitando costes, entre
ellos de papel.
Si dejamos de enviar nuestras
facturas en papel y comenzamos a enviarlas por mail, obtenemos dos
beneficios inmediatos: el primero que conseguimos es que nuestros
clientes tengan mucho antes nuestras facturas y el segundo es que
estaremos logrando un ahorro muy importante para la empresa y no me
digan lo que están pensando porque les puedo oír perfectamente (lo he
oído cientos de veces de empresarios como usted): “Antonio, esta vez sí
que te has pasado exagerando, ¿UN TREMENDO AHORRRO?” Pues sí, me
ratifico. Si dudan de mis palabras hacemos cuentas y se lo demuestro.
Temo que voy a ser un poco crudo en mi análisis de costes, pero es la
manera de que se den cuenta del coste real.
Pongamos
una empresa pequeña que hace un envío mensual de 50 facturas (¿verdad
que no exagero?) y utiliza papel blanco normal y sobres blancos con
impresión de su logotipo (si utiliza sobres tipo “Conqueror”, el coste
es muchísimo más elevado). Supongamos que el envío de cada factura
entre el papel, la tinta, y el sobre salgan por unos 0,18 euros, a eso
hay que sumarle el sello de 0,27 euros, siempre que no incluya más que
una sola factura y tenga un peso estándar. Eso nos hace un total de
0,45 euros por sobre, ahora multipliquemos esa cantidad por 50 y
tenemos 22,5 euros mensuales, o sea 270 euros anuales. Y llegado a este
punto ya estarán pensando que me han salido mal los cálculos porque esa
cantidad NO ES UN AHORRO IMPORTANTE.
Ojala ése
fuera el único coste que tiene para nosotros el envío de las facturas.
Ése es el coste menor, el mayor es el coste de personal. Y voy a hacer
cuentas reales de nuevo. Por cada factura que se imprime, la persona
tiene que levantarse a recoger la factura de la impresora, revisar que
está correcta, sacar un sobre y un sello, pegarlo y llevarlo a la
bandeja del correo saliente. ¿Tiempo? Pongamos... 3 minutos para que no
me sigan llamando exagerado. Bien pues ahora de nuevo multipliquemos
esos 3 minutos por 50 y tenemos un total de 150 minutos al mes, que por
12 meses nos da un total de 1.800 minutos, que son 30 horas.
Otro
coste adicional que tenemos es el de llevar a Correos esos sobres.
Vamos a suponer que se hacen los envíos 10 veces al mes en nuestro
ejemplo (nosotros los hacemos diariamente), y que entre ir y venir se
tarde 40 minutos, lo cual hace un total de 400 minutos al mes, que son
4.800 minutos al año, o lo que es lo mismo, 80 horas al año (nosotros
invertimos 1 hora diaria).
Si sumamos estas 80
horas a las 30 anteriores, obtenemos un total de 110 horas al año. ¿Y
que coste tiene eso? Si ese empleado cobra un sueldo medio, pongamos
1.000 euros brutos al mes, eso nos cuesta a la empresa con los
impuestos, aproximadamente 1.400 euros por 150 horas trabajadas. Si
dividimos nos sale un coste de 9,33 euros la hora y si eso lo
multiplicamos por las 110 horas que habíamos obtenido finalmente,
tenemos un total de 1.026,30 euros. ¿Acaso no le encantaría poder tener
este año un ingreso adicional de 1.026,30 euros? Pues como puede ver,
los céntimos de euro se han ido sumando y se han llegado a convertir en
miles que eso ya son cantidades importantes. ¿Ahora me sigue llamando
exagerado? Decida usted.
Quizás sus cálculos
difieran en el número de facturas, el coste de papel, de la cinta o del
sobre, o incluso en el tiempo que tarden en hacer los envíos a Correos,
o en el sueldo que recibe su empleado, pero, definitivamente, si hace
las cuentas, no creo que se alejen mucho de los costes aproximados que
yo he planteado, ya que al estar trabajando con pymes desde hace muchos
años, tengo constancia de que en la mayoría de los casos, son mucho
mayores.
El único inconveniente que acepto es que
este tipo de envíos por mail, no permite tener pruebas de que ha
llegado (hay programas que nos dan un acuse de recibo de que el
destinatario lo ha recibido sin que esa persona tenga que autorizarlo),
pero en el envío tradicional tampoco, con lo cual no hemos perdido
ninguna ventaja, es más, si el cliente nos dijese que no la ha
recibido, podemos volver a enviársela en un minuto sin coste adicional.
El
otro punto que recomiendo es que esas facturas se envíen en formato
PDF. En esto no hay ahorro sino inversión, pero se lo recomiendo. El
formato pdf es un tipo de archivo estándar, para poder crear documentos
electrónicos y que no puedan ser manipulados. Esto significa que una
vez que hemos creado el documento, lo convertimos en pdf y podemos
enviarlo con la seguridad de que el destinatario no lo va a poder
manipular, sólo leerlo. Eso nos permite tener la tranquilidad de que nuestras
facturas no van a ser alteradas, manipuladas o rectificadas sin nuestro
permiso. (A. Domingo - F. Media)

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Publicado en Tácticas el 10 de Enero, 2008, 8:45
por TEYMA
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El cierre podría definirse como una ayuda para que la gente tome decisiones que son buenas para ellos. Lo que un excelente vendedor hace todo el tiempo es "ayudar profesionalmente a otra gente a comprar". Y para ser más estrictos, ni siquiera deberíamos pensar en un "cierre", pues es todo lo contrario, es "una apertura" de una relación ganar-ganar con un cliente, que puede durar todo el tiempo que el vendedor decida.
El arte de saber preguntar
¿Por qué es tan importante hacer preguntas? Primeramente, porque toma el control, y una vez que toma control, el prospecto o potencial cliente le seguirá sin oponerse. Otra razón es porque así descubre las áreas de interés, con lo cual puede saber cuándo usar un cierre y concluir la venta. Es decir, debe escuchar las necesidades de su prospecto y, por medio de preguntas, determinar exactamente qué es lo que quiere para luego usted como vendedor venderle lo que necesita para cumplir ese deseo.
El vendedor debe escuchar dos veces más de las que habla (recuerde, dos oídos-una boca). Es muy importante no confundir presionar con cerrar. Existen varios vendedores que presionan al prospecto y lo hacen sin pensar. Por ejemplo: cuántas veces no nos hemos escuchado diciendo frases como: "Este es el mejor producto del mercado"; "esto es lo que usted necesita"; "aproveche ahora"; "más vale que se apresure"; "los precios van a aumentar"; "hay otra persona interesada"; "es la mejor compra", etc.
En el momento en que hace esto, el cliente se da cuenta de que lo están presionando, pierde la confianza y se habrá perdido la venta. Y luego usted se pregunta: ¿dónde fallé? La respuesta a este problema es seguir estos pasos: De hoy en adelante no les diré, les preguntaré; si les digo, dudarán, si les pregunto, creerán; si yo lo digo, no es cierto, si ellos lo dicen, es cierto.
Aunque parezca sorprendente, el 63% de las presentaciones son hechas sin la intención de cerrar. Una de las mayores razones por la que esto sucede es el temor y el temor es un derivado de la ignorancia. Por eso, el vendedor profesional es aquel que constantemente se está entrenando y entrenando, aprendiendo nuevas técnicas de cierre, porque sabe que es más fácil vender con herramientas y técnicas probadas que hacer las cosas sólo por intuición o improvisación.
1. El cierre por conclusión: Consiste en concluir siempre que el prospecto sí desea el producto o servicio y no, como muchas veces lo hacemos, concluir erróneamente que no es así. La regla de oro de este cierre es: De aquí en adelante, no importa si el prospecto no me da retroalimentación, si es serio, si es "cara de piedra". Por dentro yo me diré una y otra vez: "Sí le interesa, sí le interesa". Esta primera técnica se basa en que todo es psicológico: sigue con la misma energía y entusiasmo, aunque tu interlocutor no demuestre emoción alguna.
2. El cierre puerco espín o de ángulo agudo: En este cierre se trata de contestar una pregunta con otra, con el propósito de convertir una pregunta en un cierre. Por ejemplo, en la compra de un automóvil: Prospecto: "Pues me gusta el automóvil, pero no me gusta el rojo, ¿no lo tiene en azul?..." Si el vendedor contesta sí, no logrará algo y está lejos del cierre. Usando la técnica del puerco espín contestaría: "¿Lo quiere en color azul?..." Si el cliente dice que sí, ¿qué pasó? ¡Ya compró!
3. El cierre amarre: consiste en incluir una pregunta al final de la frase de cierre para lograr un estímulo positivo. Las preguntas adecuadas para este tipo de propósito son las siguientes: ¿verdad?, ¿no cree?, ¿no le parece?, ¿no es cierto?, ¿no es así?, ¿sí o no?, etc. Algunos ejemplos: "Es importante hacer negocio con una compañía establecida, ¿verdad?...". "En la actualidad es necesario obtener mayor cantidad de beneficios por la menor inversión, ¿no cree?". ¿Qué puede responder el prospecto a esto? Como ve, este cierre sólo tiene una respuesta. La clave está simplemente en cómo hacer la pregunta.
4. El cierre amarre invertido: Este cierre viene siendo como el amarre, pero se usa al comenzar la frase para darle mayor suavidad. Por ejemplo: "¿Verdad que es necesario tratar con una empresa establecida y con buena reputación?". Como puede observar, es una pregunta como la del amarre, pero al usarla al principio evita la monotonía o que se oiga como técnica, es decir, mantiene un diálogo con el prospecto de una manera coloquial, para que no se dé cuenta del cierre.
5. El cierre envolvente: Esta técnica implica hacer una pregunta con la que "envolveremos" al prospecto. Por ejemplo: Hablando de la venta de una camioneta, antes de averiguar si la quiere o no, plantéele: "¿La camioneta la va a manejar sólo el gerente general o sus empleados también?" Otro ejemplo sería el de una señora que se interesa en productos y servicios relacionados con la nutrición. La pregunta adecuada es: "Este paquete de nutrición, ¿le interesa únicamente para usted o también para sus hijos?" Con la técnica envolvente logramos que el cliente automáticamente piense que sí lo va a adquirir; interesante, ¿no es así?
6. El cierre doble alternativa (o de elección alternativa): La regla de oro de este cierre es: siempre ofrece dos opciones o más. Este cierre debe ser usado en toda venta, ya que uno nunca debe esperar a que el cliente se decida, sino que, casi siempre, uno debe decidir por él y luego ofrecerle dos alternativas. Algunos ejemplos:
- En el caso de una venta de un seguro de vida: "¿Incluimos a sus hijos también como beneficiarios primarios o solamente a su esposa?"
- En la venta de una cita por teléfono: "¿Lo veo hoy por la tarde o mañana por la mañana?¿El lunes o el martes?¿por la mañana o por la tarde?...¿lo va a querer con el diez por cierto de descuento o prefiere comprarlo en dos pagos?...".
Si ofrece siempre dos opciones, al final no tendrá que preguntarle ¿lo quiere o no lo quiere? Este cierre debe usarse siempre y recuerde que nunca debe preguntar algo en lo cual no sepa qué le van a contestar. Al aprender este cierre debe olvidar preguntas como: ¿Qué le parece? ¿Cómo lo ve? ¿Lo compra?
7. El cierre por equivocación: Aquí la estrategia consiste en cometer una equivocación intencional y si el prospecto te corrige, automáticamente te está confirmando que va a comprar. Ejemplos:
- Vendedor: ¿Decía que quería los muebles para el día 15?
- Cliente: No para el 30.
- Vendedor: Ah no hay problema...su dirección es calle Cerezo ¿número?...
- Vendedor: Perdón, ¿me dijo que quería venir por él o se lo enviamos a su casa?
- Prospecto: No, si me lo pueden enviar, mejor.
¿Capta el poder indirecto que tiene este cierre? Si el vendedor le hubiera preguntado, ¿qué día se lo entregamos? (en el caso de los muebles), el prospecto hubiera contestado "todavía no he dicho que lo quiero comprar...", o algo por el estilo. El cierre por equivocación es sumamente efectivo, hay que identificar cuándo el objetivo se ha logrado y aprovechar la oportunidad.
8. El cierre boomerang: Este cierre se usa cuando el prospecto dice algo que te ataca directamente y tú puedes usar la intensidad con que te atacó para devolverle sus propias palabras con la misma intensidad, como un boomerang. Por ejemplo: Cuando el cliente dice algo así como: "¡El precio es ridículo!". Aquí el vendedor debe hacer una pausa, bajar drásticamente la voz y repetir exactamente las mismas palabras diciendo: "¿El precio es ridículo?" (Luego se calla). Aquí el silencio que guarde el vendedor después de haber lanzado el boomerang hará que el prospecto justifique lo que dijo.
Otro ejemplo: Prospecto: "Pues sí, como usted lo plantea se escucha muy bonito pero, ¿cómo sé que es verdad? Todos dicen lo mismo. Cuando están vendiendo siempre ofrecen mucho y a la hora de cumplir no lo hacen". Su reacción como vendedor debe ser: baje la voz; mire al cliente directo a los ojos, sin sonreír, con expresión seria; haciéndole ver que le molestó el comentario y respóndale: "¿Todos?". Si practica así el boomerang, el prospecto se verá obligado a justificar su comentario agresivo: "Bueno, no todos, algunos sí hablan con la verdad". Así comprueba que la técnica realmente surte efecto y al justificarse el prospecto le da la oportunidad de contraatacar.
9. El cierre rebote: En este caso usas una objeción fuerte para convertirla en cierre. Por ejemplo, si el cliente indica: "El automóvil sí me gusta, pero el color no, me gustaría en color rojo". El vendedor debe responder: "¿Si se lo consigo en color rojo se lo lleva hoy mismo?". Lo importante en este cierre es saberlo aplicar en cuanto el prospecto termine de decir la frase. De esa manera usa la misma intensidad de su expresión para regresársela. Al usar la misma fuerza, el comentario "rebota" de inmediato y algo que podía haber iniciado una discusión lo utiliza como una técnica y lo aplica para usted. Si el prospecto le cuestiona: "¿Sabe qué? La verdad, no le creo". Obsérvelo y conteste: "Si puedo comprobarle a su entera satisfacción que le estoy diciendo la verdad, ¿le interesaría el uno o el dos?". Esta técnica le brinda gran control en la negociación, ya que al entrar en juego sus emociones baja su razonamiento, y si usted como vendedor mantiene el control del suyo, lleva ventaja. Ante un comentario agresivo como: "Si no me lo explica bien no se lo compro". Mire fijamente al prospecto y replique: "¿Quiere decir que si se lo explico bien me lo compra ahora?"
10. El cierre compromiso: En este cierre de lo que se trata es de comprometer al prospecto si comprueba que usted tiene la razón. Por ejemplo, el cliente afirma: "Todo lo que hacen las compañías de seguros es mentirle al cliente diciendo que uno puede retirar dinero de su póliza y al tratar de hacerlo resulta que no se puede". Usted debe responder: "Señor, si le puedo demostrar y comprobar que realmente puede retirar dinero de su póliza cuando usted guste, ¿la compraría?"
11. El cierre máxima calidad: Éste es un fabuloso cierre para rebatir la objeción "es muy caro", que suele ser muy frecuente. Es importante que al usar este cierre baje la voz y empiece a hablar en forma de narrador. Por ejemplo: "Hace algunos años (baje la voz) mi compañía tuvo que tomar una decisión muy importante; no sabían si bajar el precio y la calidad o invertir más para lograr la máxima calidad en el mercado aunque costara al consumidor un poco más y, ¿sabe por qué decidieron invertir más en calidad? Porque de otra manera el consumidor tendría que hacer la inversión al doble. Por eso, la calidad es tan importante en nuestra empresa. ¿Desea que se lo enviemos a domicilio o se lo lleva ahora? Algo que debe saber al usar los cierres es que los humanos tenemos dos tipos de voces, alta y baja, y que debe tener mucho cuidado al practicar alguna técnica de cierre de no cambiar de tonalidad o intensidad, ya que esto daría a conocer al cliente que está usando una técnica y a nadie le gusta que le vendan, pero a todos nos gusta comprar.
12. El cierre de comprobación (o por demostración): Este cierre es recomendable aproximadamente en el medio de la presentación (como un cierre prueba), una vez que el cliente ya más o menos tenga una idea de lo que quiere. Lo fascinante de este cierre es que hace todo por sí solo, todo lo que tiene que hacer es establecerlo apropiadamente. Su clave para empezar a usarlo es que ya tiene una idea de lo que el cliente desea y también sabe que tiene lo que busca. Veamos ahora un ejemplo con un vendedor de baterías de cocina: "Señora, si le puedo mostrar una sartén que mantiene la gran mayoría de los nutrientes en la comida, no requiere grasa, le ahorra combustible cocinando los alimentos en menos tiempo y además es accesible a su presupuesto, ¿la compraría?". Lo más probable es que la respuesta sea: "¡Sí claro!". Aquí se puede dar cuenta que usted como vendedor ya tiene un camino más iluminado por el cual continuar. Todo lo que tiene que hacer es comprobar lo que ha ofrecido y sabe que tiene, teniendo bien preparada la manera como va a demostrarlo (testimonios, estadísticas, etc.). Con este cierre tiene el 50% de la venta hecha. Use esta técnica desde el principio, mencionando las ventajas o beneficios de su producto o servicio.
Como siempre venimos diciendo en los artículos relativos a los procesos de Venta, la clave está en entrenar, entrenar y entrenar. Eso marca la diferencia entre los vendedores de éxito y los que no lo son. (B. Pabón)

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Publicado en General el 7 de Enero, 2008, 8:40
por TEYMA
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La encuesta, que se ha llevado a cabo entre profesionales de
recursos humanos, indica que el 92% de los entrevistados manifestó que
el entorno de trabajo tiene bastante o mucho impacto en el bienestar de
los trabajadores, y entre un 65 y un 75% opinó que el medio físico en
el que futuros empleados tendrán que trabajar les influencia a la hora
de decidir unirse o no a la empresa. Además, el 90% dijo que el grado
de implicación del trabajador depende del lugar de trabajo.
Únicamente un 3% de los profesionales consideró que el lugar de
trabajo no tienen ninguna influencia en la productividad del trabajador.
Recomendaciones
La consultora cree que para tener un entorno laboral "feliz"
conviene que los lugares de trabajo tengan una temperatura media de 21
grados, ya que el calor disminuye la productividad y "conlleva a
errores".
También aconseja que se disminuya el ruido o se "enmascare" con
música tranquila, que se trabaje a plena luz y se eviten los reflejos
en los ordenadores, que no se fume en las oficinas para oxigenar el
ambiente, tener ventanas y usar colores claros para que los espacios
parezcan más grandes. (EFE).

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Publicado en Tácticas el 7 de Enero, 2008, 8:23
por TEYMA
Planes de Marketing, planes estratégicos, planes de empresa... Todos
sabemos lo importantes que son, lo fundamental que es planificar si se
tiene un negocio. Pero, ¿quién no se ha sentido frustrado más de dos
veces por la sencilla razón de que nunca se hacen realidad y al final
sólo parecen una pérdida de tiempo?.
Afrontémoslo, los planes que hacemos raras veces se
cumplen como pensábamos, fallan constantemente y, lo que es más grave,
suponen un esfuerzo considerable para después obtener apenas nada.
¿Por qué fallan los planes? Y sobre todo ¿qué se puede hacer para evitarlo?
Fuera
un poco exagerado o no una vez escuché en un seminario de gestión que,
según un estudio, el 70% de las decisiones que tomamos en la empresa se
revelan como equivocadas cuando pasa el tiempo y que, según otra
estadística similar, casi todas las personas fallamos cuando
planificamos el tiempo previsto para la finalización de un trabajo.
La
verdad es que cuando tras varios años viendo empresas, te das cuenta de
que todo se retrasa y de que los planes rara vez aciertan en sus
previsiones, no puedes evitar preguntarte cuál es la pieza que falta,
ya que muchas veces esos planes han sido realizados por gente con
experiencia y conocimiento de lo que hacían.
La
razón me temo que no se podrá corroborar científicamente nunca pero si
tuviera que apostar por algo sería por el simple motivo de que las
personas somos nefastas a la hora de predecir el futuro. Puede que sean
los genes o la propia naturaleza humana, pero somos muy malos a la hora
de predecir cómo van a desarrollarse las cosas, con lo que al ponerlo
en un papel fallamos casi siempre. No estamos hechos para planificar.
De
hecho esta teoría de que somos poco óptimos acertando el porvenir ha
sido expuesta por estudiosos de la naturaleza humana bastante más
sabios que yo (Daniel Gilbert, profesor de psicología de Harvard me
viene a la cabeza así de primeras).
¿Qué hacemos entonces? ¿Dejamos de planificar?
La
verdad es que es tentador pensar que, si se deja de dedicar tiempo a
ese plan de marketing con el que llevamos peleándonos una semana,
ahorraremos tiempo y trabajo, y no es un mal razonamiento, pero es poco
recomendable por lo siguiente: Somos una nulidad planificando, pero si
no lo hacemos, la cosa suele salir peor.
Los planes,
por poco que atinemos, proporcionan un sentido del propósito, de manera
que cuando no los hacemos nos vemos más indefensos todavía a dejarnos
llevar por los acontecimientos y las distracciones del día a día, uno
de nuestros mayores enemigos como empresarios.
Igualmente,
el hecho de planificar obliga a pensar sobre puntos importantes a tener
en cuenta que seguramente se pasarían por alto si no se planifica (y
las cosas que se pasan por alto aparecen siempre en el momento más
inoportuno).
Bueno, hasta aquí los porqués, pero ¿qué podemos hacer para mejorar a la hora de atinar mejor en los planes?
Hay
una técnica básica que, por experiencia, ha funcionado mucho mejor que
cualquier otra a la hora de "acertar" un poco más en los planes: Poner
objetivos en el plan a corto plazo y tenerlos siempre bien visibles en la agenda.
En
los planes tendemos a poner objetivos para un año, o para tres o
incluso hacer un plan quinquenal. Los objetivos a largo plazo suelen
resultar tan difusos que muy pocas veces acertamos con ellos, es como
poner la diana a una gran distancia.
Sin embargo,
si esos objetivos los dividimos en otros a más corto plazo, como por
ejemplo objetivos para el próximo mes, para los dos siguientes, etc. (y
no sólo hacerlo con el presupuesto de ingresos) la concentración
aumenta, el esfuerzo es más óptimo y nos centramos mucho más que cuando
el objetivo a cumplir lo tenemos fechado dentro de 365 días.
El
segundo requisito es que esos objetivos los tengamos bien a la vista
siempre, que sean lo primero que veamos por la mañana antes de ponernos
a trabajar, así comenzaremos enfocados en lo que realmente importa. Una
idea es colgar una página cerca con los objetivos para que estén siempre visibles.
Los
objetivos a corto plazo podemos alcanzarlos o no, pero seguramente nos
quedaremos mucho más cerca de lo previsto que en el caso de objetivos a
muy largo plazo. En mi opinión esto ocurre de nuevo por nuestra propia
manera de ser, ¿no solemos esforzarnos más y acabar las cosas más
rápidamente cuando sentimos presión y urgencia?
Poca
presión se suele sentir cuando el objetivo lo hemos puesto a muchos
meses de distancia o bien cuando no lo recordamos en nuestro día a día.
En
vez de poner en nuestro plan un objetivo a largo plazo e intentar
acertarlo, desglosemos ese objetivo poniendo hitos intermedios a corto
plazo (o mejor aún, a muy corto plazo) que lleven, paso a paso, hasta
ese objetivo mayor, como si fueran etapas en el camino hasta llegar al
destino propuesto.
Después tenemos que tener
siempre bien presentes y conocidos por todos cuáles son esos objetivos
a muy corto plazo, sintiendo esa cierta urgencia (que nunca debe ser
demasiada) de que la fecha se acerca y tenemos que cumplirlos.
Garantizado que funciona. (Isaac Belmar).

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Publicado en Coyuntura el 4 de Enero, 2008, 10:32
por TEYMA
En Diciembre asusta la inflación, que duplica la previsión del Gobierno y alcanza la tasa más alta desde 1995. Las compañías pagarán, en conjunto, más de 3.000 millones por la desviación de los precios.
El repunte "transitorio", en opinión del Gobierno, de la inflación va a dejar secuelas permanentes en los agentes económicos. Los consumidores ya ha saludado 2008 con la desagradable sorpresa de ver como el agua, la luz, el transporte, el gas o los alimentos básicos cuestan bastante más que el pasado enero. Las empresas, por su parte, afrontan un ejercicio en el que la desviación de precios sufrida en el último tramo de 2007 va a pasar una factura milmillonaria.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) sumó dos décimas en diciembre, hasta el 4,3% interanual, su nivel más alto en doce años, según el dato adelantado por el Instituto Nacional de Estadística –la cifra oficial se conocerá el próximo 15 de enero–. Es decir, dos puntos por encima del objetivo de estabilidad, del 2%, recomendado por el Banco Central Europeo, que el Gobierno toma como objetivo y los agentes económicos para tomar sus decisiones.
En 2008, empresas y sindicatos negociarán unos 5.000 convenios colectivos, que afectan a casi 10 millones de empleados. La fuerte desviación del IPC en noviembre y diciembre –meses utilizados en la mayoría de casos para referencian las cláusulas de salvaguarda de los salarios frente al alza de los precios– dejará una factura extra de más de 3.000 millones de euros en las compañías, según la patronal CEOE. O en otros términos, el descontrol de precios "elevará en 400 euros el coste medio anual por trabajador", asegura la patronal.
No es la única factura que pasa el IPC. A ella, se suma, por ejemplo, los 3.120 millones de euros que el Estado desembolsará para compensar las pensiones por la desviación de precios. Y el aumento de otras rentas, como los alquileres, también actualizados con el IPC.
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, volvió a insistir en que la reciente subida de la inflación es atribuible a factores "exógenos" y "transitorios". Entre ellos, la fuerte revalorización del barril de petróleo, que ha ganado un 60% en los últimos doce meses, hasta traspasar la barrera histórica de los 100 dólares. Y, también, el encarecimiento de las materias primas agrícolas, que han disparado los alimentos más básicos de la cesta de la compra.
A partir de abril, según el Gobierno, la carrera de la inflación comenzará a atenuarse, gracias al menor "efecto base" de los precios del crudo sobre el IPC. Eso sí, serán factores "externos" nuevamente los que favorezcan esa previsible moderación de la inflación. Y, de momento, los mensajes que llegan de fuera no son positivos. El petróleo ha roto la barrera de los tres dígitos impulsado por la tensión política de Pakistán y Nigeria y la persistente devaluación del dólar frente al euro.
Bruselas –que al igual que el Gobierno español prevé un precio medio del barril de crudo de 78 dólares en 2008– reconocía que "si persiste" la inestabilidad energética "tendrá efectos sobre la economía europea". Un nubarrón que se une la crisis de liquidez de los mercados financieros y a los síntomas de desaceleración que planean ya en EEUU.
A pesar de la carrera de precios, los analistas esperan que el BCE mantenga en el 4% los tipos de interés en los próximos meses. En cualquier caso, la autoridad monetaria ya dejó claro en su último boletín de diciembre que los riesgos para a inflación siguen "al alza", no sólo por el alto precio del petróleo y los alimentos, sino por la fuerte expansión monetaria y el alza de los costes laborales. En España, éstos escalaron el doble que en la zona del euro en 2007, según Eurostat. (D.Gracia/R.T. Lucas)

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Publicado en Coyuntura el 3 de Enero, 2008, 13:27
por TEYMA
De cada euro que usted pague a su compañía eléctrica en 2008, seis
céntimos no serán por la luz que consuma este año, sino para saldar
cuentas pendientes que el mercado tiene con las empresas desde el año
2000.
Unos le llaman déficit tarifario. Otros, hipoteca eléctrica. Otros,
bola de nieve imparable. Y la Comisión Nacional de Energía (CNE),
sencillamente, lo denomina problema insostenible. Es el agujero que se
les abre cada año a las compañías eléctricas por vender la electricidad
a precios por debajo de costes, debido a unas tarifas que siguen
sujetas a regulación y a la arbitrariedad de los sucesivos Gobiernos,
que no se atreven a subirlas por razones electoralistas. El problema
es que ese déficit se paga a través de complejos mecanismos financieros
que llevan aparejados sus intereses, que terminaremos pagando en el recibo de la luz.
Agujero De
hecho, en los recibos de cada año, una parte va a tapar el agujero de
ejercicios precedentes, con sus respectivos costes financieros. Así
durante 15 años. Es como si una familia no tuviera suficientes ingresos
para pagar las letras del piso y recurre a nuevos créditos para
amortizar los préstamos anteriores. La trampa, es decir, el
endeudamiento, se va agrandando, hasta el punto de que incluso llega a
superar a una generación entera. Los consumidores que haya en el
sistema eléctrico dentro de quince años estarán pagando el déficit que
han generado los consumidores actuales.
Eso lo que está pasando
en el sistema eléctrico español, y a juzgar por la última subida
propuesta por el Gobierno (un 3,3% desde el 1 de enero, insuficiente
según todos los expertos), seguirá pasando en años venideros. El
regulador del sector energético ha hecho un exhaustivo análisis de lo
que le está costando al mercado los sucesivos déficit que se han
generado desde el año 2000 hasta la fecha y el que de antemano se va a
generar en 2008.
Todos estos déficit han alcanzado un cifra
histórica. En estos momentos, se sitúan en 13.931 millones. Cubrirlos
con mecanismos financieros supondrá en total un coste en intereses de
casi 5.000 millones hasta el año 2022. En conjunto (principal más
intereses), el agujero eléctrico suma casi 19.000 millones,
prácticamente cuatro quintas partes de lo que representa la factura
eléctrica de un año completo.
En 2008, se pagarán, según los
cálculos de la CNE, 532 millones de euros en intereses y 843 millones
de principal de ese déficit tarifario. En total, 1.400 millones de
euros, lo que supondrá aproximadamente el 6% de todo el recibo
eléctrico. Aunque el déficit tarifario se produce en términos
generales porque los precios no reflejan los costes, hay agujeros de
distinto tipo. Unos proceden del suministro energético en la Península
y otros por el suministro eléctrico extrapeninsular.
En
cualquier caso, todavía se arrastran deudas desde el año 2000. En
concreto, de 2005 todavía queda por cubrir un agujero de 3.830 millones
de euros, que generarán un total de intereses de 1.607 millones. En
2008, los consumidores pagarán 576 millones, entre intereses y
principal, por la deuda generada ese año. Traducido al bolsillo de
cada usuario, de esos 6 céntimos, por cada euro de recibo de luz, que
los españoles dedicarán este año a saldar cuentas del pasado, cuatro
céntimos serán exclusivamente para el problema de 2005.
Como un chicle Hasta
hace relativamente poco, el problema del déficit tarifario era relativamente fácil de resolver, dada la abundante liquidez que
existía en los mercados financieros internacionales. No había problema
en estirar el déficit como un chicle. Las compañías contrataban a los
bancos y éstos les anticipaban un dinero a cambio de emitir unos
títulos (la denominada titulización), mediante los cuales se aseguraban
el reintegro de la deuda, más sus intereses, a través de ese suplemento
que existía cada año en el recibo de la luz. Pero las circunstancias
del mercado internacional de capitales, afectado por la crisis de las
hipotecas subprime, o de alto riesgo, en EEUU, ha cambiado todo el
escenario. Los bancos miran ahora con más recelo la concesión de
financiación, y exigen intereses más altos.
Por primera vez
desde que el sistema eléctrico viene recurriendo a la titulización, a
finales de noviembre, la CNE (que en esta ocasión organizaba la
colocación de la deuda del déficit), se vio obliga a cancelar la
operación, por los altos precios que exigían las entidades. En total,
fueron 1.500 millones en bonos que el sistema eléctrico español se ha
tenido que comer, sin poder colocarlos en el mercado internacional.
Garantía del Estado A
partir de ahora, la Administración se enfrenta a un dilema. Si no sube
las tarifas, el déficit seguirá creciendo, pero si los mercados
internacionales exigen intereses muy altos para financiar esa deuda, el
Estado tendrá que dotarla de garantías especiales, como las letras del
Tesoro. Si la deuda eléctrica tiene la garantía del Estado, la
Administración hace suyo el problema y podría levantar suspicacias en
Bruselas. (M. A. Patiño)

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Publicado en General el 2 de Enero, 2008, 8:53
por TEYMA
El comercial debe aportar soluciones actuando como consultor del
cliente, para ello la clave es saber escuchar argumentando en su
propuesta de producto cómo va a cubrir las necesidades del consumidor.
La venta sigue siendo la asignatura pendiente de las escuelas de negocio. Todas se afanan en enseñar marketing, management,
estrategias…; pero son muy pocas las que han visto en el apasionante
mundo de la venta una apuesta firme de formación. Mi experiencia
me ratifica esta idea a pesar de que el departamento de ventas ha
adquirido en estos tiempos un protagonismo que no siempre se le
reconoce y, por ello, el equipo comercial ha de tener una formación
adecuada y acorde con la dinámica del siglo XXI. El vendedor es
consciente de que comete una serie de errores relacionados con sus
actitudes, lo que le resta rentabilidad a su gestión, por ello, si una
empresa quiere optimizar su fuerza de ventas tiene que buscar cambios
de comportamiento en los comerciales.
Un
error básico de los vendedores es no saber descubrir las necesidades
del cliente a través de su gestión diaria. Para ello el comercial ha de
saber preguntar en todo momento lo necesario para que el cliente nos
manifieste sus necesidades y así poder adecuar su producto a las
necesidades explícitas del cliente, es decir, aportar soluciones. Ellos
son conscientes de que tienen que formular más preguntas de las que
realmente le realiza, pero los que cuenta no es preguntar, lo importante es la información que se busca con esa pregunta.
El
vendedor ha de saber planificar su trabajo y las reuniones con el
cliente. Muchas veces los vendedores fijan entrevistas sin dejarle
claro al interlocutor cuál es el objetivo de ese encuentro. Este error
es la causa de que muchas reuniones no respondan a las expectativas que
se había creado el cliente. Del mismo modo, una vez comenzada la
reunión, el excesivo entusiasmo del vendedor le lleva a expresar y a
comunicar muchas ideas, se empeña en contar todo, en mostrar todos los
productos y ello trae consigo retener menos del 30% de lo que nos ha
contado. Por este motivo “lo importante no es hablar”, sino escuchar al
cliente todo aquello que realmente le interesa.
Con
todo esto se suele cerrar la reunión “sin recoger la verdadera
necesidad del cliente”. En este caso, sería muy fácil saber en qué
momento de la compra nos encontramos, pero se desconoce porque el
vendedor no intenta recoger la opinión del cliente. Es habitual este
tipo de errores entre los comerciales, muchos de los cuales adolecen de
una “visión de márketing”. En este sentido es censurable que muchos
vendedores traten de justificarse a toda costa ante su cliente por el
simple hecho de conseguir la venta. Muchas veces, los vendedores entran
en demasiados detalles y características del producto, en lugar de
hablar de sus beneficios.
Por este motivo aconsejo
que el vendedor tenga confianza en sí mismo, en su producto y en su
empresa. Sin ella es cada vez más difícil dar respuestas satisfactorias
a las necesidades del cliente y ya sabemos que, si no lo hacemos
nosotros, la competencia está acechando permanentemente. Por ello voy a
resumir en cuatro consejos el cómo convertirnos en aliados de nuestros clientes.
1. El vendedor debe saber comunicar su producto, su empresa y su gestión profesional.
2. El vendedor debe conocer en profundidad al cliente y contar con un “plus de información” superior a lo que se suele tener.
3. El vendedor debe saber gestionar su tiempo y trabajo.
4.
Y por último, el vendedor profesional ha de saber convertir los
problemas de los clientes en oportunidades de negocio, aportándoles
soluciones. (R. Muñiz)
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