¿SON RENTABLES LOS REGALOS DE NAVIDAD?

Publicado en General el 5 de Diciembre, 2007, 16:28 por TEYMA
Para algunas empresas, la clásica cesta es un gasto a eliminar. Para otras, un jamón puede ser la mejor forma de retener el talento.

Papá Noel no llega solamente el 24 de diciembre. En algunos casos se adelanta y cambia la chimenea por la mesa de trabajo, donde deposita sus regalos para clientes y empleados de parte de algunas empresas. Aunque como en todo, cada maestrillo tiene su librillo, y en este caso no todas las compañías apuestan por esta fórmula empresarial.

La cesta de navidad es el regalo más habitual en estas fechas, “un concepto típicamente español”, según Víctor García, supervisor del área de Human Capital de Deloitte. En otros países, las grandes firmas se limitan a obsequiar a sus trabajadores con un pequeño regalo a modo de aguinaldo. Esta filosofía parece estar calando hondo en España, puesto que muchas de las compañías más importantes han dejado de felicitar las navidades a sus empleados con la cesta tradicional.

Algunas empresas limitan la cuantía de los regalos (entre 20 y 50 euros como máximo, lo que vale una estilográfica o una botella de vino), tanto para enviarlos como para recibirlos. Pero hay compañías que los prohíben por completo. Antonio Argandoña, profesor del IESE, explica que “en Estados Unidos, este código ético predomina entre las empresas. En España, lo establecen sobre todo las multinacionales, porque así se aseguran de que un regalo que en Japón no tiene demasiado valor llegue a un cliente chino para el que quizá sí lo tenga”.

Para muchos empresarios, además, se trata de una política nada rentable. “Como detalle es muy bonito, pero supone unos costes demasiado altos para la compañía. Si multiplicamos el número de empleados de una gran firma por lo que cuesta cada cesta, y a eso le añadimos los costes logísticos que conlleva entregársela, el gasto que tiene que soportar la empresa es demasiado elevado. Por eso, se tiende a eliminar la cesta de Navidad”, comenta García.

La consultora sigue una clara política de no regalar en Navidad, ni siquiera a los clientes. “Hacerlo podría perjudicar nuestra imagen. Somos consultores y auditores y, si enviásemos regalos a nuestros clientes, podría parecer que queremos que nos favorezcan frente a la competencia”, señala Víctor García.

Pura cortesía
Pero no todas las compañías piensan lo mismo. “Las empresas no buscan una rentabilidad, sino sólo regalar un mero detalle para agradecer a sus clientes y empleados lo que han hecho durante el año. El regalo de Navidad se ha convertido en un acto de pura cortesía y educación, porque no es habitual hacer grandes regalos, sino una cesta, o últimamente, objetos prácticos para el trabajo, como un pendrive, un ratón inalámbrico o una estilográfica”, explica Javier Huergo, director general de Eventoclick.com
En ocasiones, cuando se trata de artículos de mayor valor, algunas firmas obligan a sus empleados a devolverlos o, en ocasiones, lo donan a una Organización No Gubernamental o se sortean entre todos los trabajadores.

Los regalos ayudan a que el trato entre cliente y empresa sea más estrecho, “pero la clave está en haber ofrecido un buen servicio durante el año. Si el cliente no está contento con la empresa, los regalos nunca van a beneficiar. Más bien al contrario, pueden hacer pensar al cliente que se le está comprando, cuando lo que tendría que hacer la firma es satisfacer sus necesidades”.

En los límites éticos entra en juego el valor del obsequio. Argandoña explica que “el problema aparece cuando un regalo puede alterar la imparcialidad de la otra parte en la toma de decisiones. Pero en la medida en que se entienda como un gesto de cortesía, generalmente de poco valor, es perfectamente válido”.

Derecho adquirido
Lo difícil es convencer a la plantilla, que “considera que los regalos navideños son un derecho adquirido”, asegura el supervisor de Human Capital de Deloitte. “Algunas empresas han intentado eliminar la cesta, y los empleados se han negado categóricamente”.
Hay compañías, como Adecco, que hacen regalos a sus trabajadores con el objetivo de retener el talento. “Todo lo que vaya dirigido a mejorar la satisfacción del trabajador es siempre rentable”, afirma Yolanda Hernández, directora de Selección y Desarrollo de la empresa. “Desde los grandes proyectos hasta los pequeños detalles, nuestra meta es fidelizar a nuestros empleados”.

Para conseguirlo, este año Adecco ha incluido un jamón en el tradicional lote de productos navideños con el que suele felicitar a sus trabajadores. Además, recibirán pequeños regalos de merchandising –como agendas, tazas y bolsas de deporte– que la firma también enviará a sus clientes. La compañía llevará a sus empleados a cenar y los que se encuentren en las delegaciones podrán disfrutar de una botella de cava, “como premio por el trabajo de todo el año”, aclara Hernández.

La iniciativa parece haber surtido el efecto deseado. Esther Gallego, del departamento de Prevención de Riesgos Laborales de Adecco, asegura que, aunque “éste es el primer lote que recibo de la compañía, me ha parecido muy completo y con mucha calidad, comparado con el de otras empresas en las que he trabajado. Eso demuestra que se preocupan por nosotros. Mis compañeros han agradecido el detalle por correo electrónico, y otros hemos acudido personalmente a dar las gracias a los jefes”. (A. Martínez, M. González  y D. Esperanza)