9 de Julio, 2007


¿COMO ENFOCAR EL CONFLICTO EN SU EMPRESA FAMILIAR?

Publicado en Tácticas el 9 de Julio, 2007, 14:59 por TEYMA
Para resolver muchas situaciones conflictivas en el seno de la familia empresarial debe saberse enfocar la integridad de ambos sistemas (familia y empresa) y la complejidad de las relaciones existentes entre ellos. Se debe disponer de un modelo que nos permita entender las diferentes clases de preocupaciones y confusiones que surgen cuando familia y empresa llegan a recorrer caminos perturbadores. Frente a los estereotipado, la familia empresarial no son las pequeñas operaciones mercantiles de papá y mamá ni tampoco las variadas relaciones que nacen modernamente cuando la mujer en la familia se hace cargo de responsabilidades empresariales que hasta ahora llevaban los varones. La familia empresarial es aquella que tiene el control de una empresa a través de la mayoría de las acciones o la situación en la que la empresa es gestionada y controlada por miembros de una familia extendida. Aunque es verdad que empresa y familia son dos organizaciones muy diferentes, también es verdad que la familia empresarial no es simplemente la amalgama de ambas instituciones.

Las relaciones en el seno de la empresa familiar son diferentes en virtud de que lo son también entre miembros de la misma familia, pero debemos también decir que las relaciones entre miembros de la familia empresarial se tienen que acomodar de algún modo a los elementos empresariales.

Cierto grado de reflexión y racionalidad hay que inseminar al análisis de los conflictos en el seno de la empresa familiar. Debemos partir de que los problemas de una persona se entienden mejor si se contextualizan con la red de relaciones y comunicaciones que establece dentro de su familia. Los síntomas o señales de un conflicto en el seno de una empresa familiar se entienden mejor si se ponen en relación con las creencias, actitudes y reacciones respecto de los miembros de su familia.

La mayoría de las veces se quieren interpretar los conflictos en la empresa familiar en términos de incompatibilidad entre el papel que juega la empresa y el que juega la familia. Así se habla de la confusión de roles cuando un padre actúa como jefe o cuando un jefe actúa como padre.

Si así lo concebimos, estamos describiendo relaciones en la familia y en la empresa desde la perspectiva de cada individuo participante en la relación, Por ello esperamos que el padre, cuyo rol se define por la relación con el hijo, debe actuar de modo diferente al jefe, cuyo rol se define en relación al subordinado. Cuando ambos roles se solapan en el mismo individuo nace la correspondiente confusión contextual e incluso el conflicto.

En este enfoque podemos preguntarnos ¿puede un hijo solicitar consejos a su padre sobre sus problemas matrimoniales en un momento en que está compitiendo con su hermana por el puesto de director de marketing?. ¿Cómo puede un hijo, que está asociado con su padre en un negocio, comportarse ante una decisión empresarial que los dos han de tomar conjuntamente?. Si actúa como hijo queda minusvalorado como socio y si actúa como socio corre el riesgo de insultar a su padre al ignorar sus responsabilidades de filiación. ¿Cómo puede un padre, que está asociado con un hijo en el negocio, comportarse ante una decisión empresarial estratégica, que han de tomar conjuntamente los dos?. ¿Lo hará como padre o lo hará como socio?.

Estos dilemas por solapamiento de papeles son comunes en la empresa familiar.

El primer error conceptual que se comete es el de creer que el rol o papel a representar existe y va implícito en el individuo. Un papel se representa como consecuencia de una interacción de carácter complementario. Así un hijo necesita a un padre para ser hijo y un jefe necesita un subordinado para ser jefe. Por eso para entender los papeles que cada actor juega en la empresa familiar se debe comprender el contexto familiar y el contexto empresarial así como las pautas de comportamiento en la interconexión familia-empresa. Estos diferentes contextos, tales como familia y empresa, se pueden distinguir en términos de un conjunto de reglas de relación o de expectativas de cada sistema; es decir, ciertas interacciones pueden ser esperadas en el contexto familiar y no se deben esperar en el contexto empresarial. No olvidemos, pues, que las reglas de comportamiento cambian cuando cambia el contexto. El conflicto y la confusión aparecen cuando las reglas de comportamiento o expectativas no cambian, aún cambiando el contexto. Por ejemplo, quién y cómo se toman las decisiones en la familia no tienen porque ser idénticas reglas en la toma de decisiones de la empresa.

El segundo error es creer que los fenómenos relacionales son separables. En este mundo de preocupaciones y lenguajes se hace muy difícil no contaminar el papel de padre en la familia con el papel de jefe en la empresa, si ambos recaen en la misma persona. Lo importante es entender o buscar de modo creativo el camino para separar y concretar aquellos papeles que recaen en idéntica persona. Es decir, ¿cómo pueden marido y mujer conservar separados la familia y la empresa, de tal modo que se fortalezca su independencia?.

Para interpretar los conflictos y orientar la salida a los mismos, usted debiera conocer las reglas de interacción en la familia y en la empresa y si estas separaciones sirven a la resolución de los conflictos; de qué modo se pueden separar ambos contextos (familia y empresa) y de qué modo se pueden mantener interconectados. (J. J. Rodriguez)

EL MOBILIARIO DEBE ADAPTARSE A LA ACTIVIDAD DEL TRABAJADOR

Publicado en Laboral el 9 de Julio, 2007, 10:06 por TEYMA

La empresa debe ofrecer a sus empleados un ambiente laboral adecuado a sus necesidades y que cuide su salud.

Confortable, flexible, funcional y, ante todo, saludable. Estas son, según los expertos, las premisas que debe reunir el mobiliario de oficina y, en general, los edificios destinados al ámbito laboral.

Una media de entre ocho y nueve horas diarias sentado frente al ordenador y, en muchos casos, con luz artificial. Este es, sin duda, uno de los perfiles más comúnes del trabajador y, aunque las condiciones en el entorno laboral han mejorado notablemente, es fundamental que las empresas ofrezcan a sus empleados el ambiente adecuado para evitar que se produzcan situaciones como la del llamado síndrome del edificio enfermo, que ha afectado recientemente a 150 trabajadores de la sede barcelonesa de Gas Natural. "La enfermedad estaba relacionada con el edificio que habían ocupado. Es la lipoatrofia muscular, una patología que afecta al tejido adiposo", explica David Martínez, de la firma 3G Office.

Martínez recuerda que, para evitar estas situaciones, los edificios y el mobiliario deben cumplir una serie de exigencias relativas al uso de esos equipos, el espacio con el que se cuenta y el tiempo medio aproximado de uso.

Ergonomía
Por su parte, Alberto Sanz, presidente de Famo, la patronal que agrupa a los principales fabricantes de muebles de oficina, explica que es fundamental prestar la máxima atención a la ergonomía de la oficina, no sólo del mobiliario. Elegir una buena silla para evitar dolores de espalda, usar la protección adecuada en la pantalla del ordenador y disfrutar de una iluminación y ambiente térmico adecuados son algunos de los requisitos que deben cumplir los ambientes laborales, según Sanz.

Ofita y AF Steelcase son dos de los fabricantes de referencia de mobiliario de oficina y ellos mejor que nadie conocen las nuevas demandas y exigencias de calidad. Valerie Tastet y Puy López, de AF Steelcase, recuerdan que el 67% de los trabajadores atribuyen sus problemas posturales y molestias de espalda al mal diseño de sus puestos de trabajo. Tastet explica que uno de los principales requisitos que debe cumplir el mobiliario es el de "adaptarse a la actividad que desarrolla la persona".

Camilo Agromayor, director de Ofita, considera además que hay que valorar todos los aspectos que rodean a una compañía, como su estructura, sus necesidades de comunicación o la actividad a la que se dedica. (M.J.G.S.)