"NECESITAMOS DESESPERADAMENTE UN NUEVO MODELO DE LIDER" (KEN BLANCHARD)

Publicado en Tácticas el 25 de Mayo, 2007, 8:24 por TEYMA

"El liderazgo es una sociedad entre el jefe y su gente", en la que el directivo tiene la obligación de animar a sus empleados y ser humilde, asegura el experto en gestión.

Aunque suene a tópico, un líder nace, pero también se hace. En opinión de Ken Blanchard, autor del best-seller Liderazgo al más alto nivel, "todo el mundo puede ser un buen dirigente si cumple con tres premisas".

En primer lugar, "debe dar a su gente una dirección clara y hacer más atractiva la misión de cada empleado"; también debe facilitar que el equipo cumpla con los objetivos establecidos y "ser humilde, ya que el énfasis debe ponerlo en trabajar para servir a su gente"; por último, ha de ser consciente de que "liderar no tiene que ver con uno mismo", sino con toda la empresa, en general, y sus empleados, en particular.

Del jefe a la gente
Blanchard explica que "el liderazgo es una sociedad entre el jefe y su gente" y que el trabajo de cualquier ejecutivo, sobre todo el de la alta dirección, "es animar a la organización desde abajo para que logre los objetivos que él mismo ha establecido".

En su opinión, las organizaciones tendrían que invertir la actual pirámide jerárquica. Sin embargo, señala que esto no ocurre en la mayoría de las empresas, por lo que considera que "el mundo necesita desesperadamente un modelo de liderazgo distinto".

Como ejemplo de buenos líderes, Blanchard señala a Jesucristo, que fue capaz de limpiar los pies a sus discípulos para que estos comprendieran su mensaje, o uno más reciente, Nelson Mandela.

El gurú, que expuso sus teorías sobre liderazgo en Expomanagement, señala que un error habitual de los directivos es utilizar lo que él denomina gestión de las gaviotas, es decir, "jefes que no aparecen hasta que el empleado comete un error. Entonces llegan, montan un revuelo y se marchan".

Blanchard considera que un buen líder "no es aquél que nunca ve a su gente haciendo las cosas bien" o el que espera que los empleados lo hagan todo a la perfección.

Esto no quiere decir que no haya que llamar la atención a un trabajador cuando cometa un error, "pero siempre recordándole que lo puede hacer mejor" y sin olvidarse de los momentos en los que se merece una felicitación. Blanchard también se hace eco de la soledad del poder y recuerda a los empleados "que una palmadita en la espalda" tampoco le hace daño a un superior.

¿En qué suelen fallar los líderes?

- Hay directivos que tienden a pensar que el liderazgo es algo que sólo les afecta a ellos y no a su equipo.

- Algunos jefes no tienen muy claros cuáles son los objetivos marcados, por lo que no saben transmitirlos.

- Muchos superiores pagan con su equipo que no se logren los resultados porque él mismo no ha sabido definirlos. (S. Saiz)