24 de Mayo, 2007


AFINA TU PLAN DE NEGOCIOS

Publicado en Tácticas el 24 de Mayo, 2007, 9:24 por TEYMA

¿Qué es lo que hace que tu plan de negocio convenza 'en frío' a un inversor, a un socio potencial o al responsable de concederte una subvención? Te damos diez pistas para presentar un plan de negocio 'a prueba de balas' a tus potenciales inversores.

A lo mejor, ahora mismo te encuentras en esta situación: Tienes una buena idea, pero no consigues convencer a ningún inversor de que tu negocio merece la pena. Mientras tanto tu plan de marketing está estancado y no puedes desarrollar ninguna acción para dar a conocer tu empresa –más allá de pequeñas operaciones "encubiertas" de guerrilla–. Y así te cuesta conseguir clientes. Y así te es difícil lograr que confíe en ti algún inversor. Y vuelta a empezar. Comienzas a desesperarte y a pensar que no has acertado con tu idea de negocio. ¿Te has parado a pensar que a lo mejor no hay ningún problema con tu modelo de negocio y que, sencillamente, has elaborado un plan de negocio que no es convincente? "Parece mentira, pero muchos emprendedores  tienen una buena idea, cuentan con un buen proyecto, pero no son capaces de presentarlo bien cuando elaboran su plan de negocio para pedir financiación", asegura Carlos Blanco, cofundador de la comunidad First Tuesday e inversor privado en startups en el sector de Telecomunicaciones, Internet, Medios y Entretenimiento.

¿Estás seguro, por ejemplo, de que queda claro en tu plan cómo va a ganar dinero tu negocio? ¿Haces excesivo hincapié en tus necesidades financieras? ¿Utilizas un lenguaje excesivamente técnico? ¿No has incluido un calendario de plazos y un programa de tareas para los distintos departamentos de tu empresa? ¿Se entiende a qué se dedica la empresa? ¿Has olvidado mencionar quién compone el equipo? ¿O en qué te gastarás el dinero? Tienes que empezar por ahí. Este mes nos hemos propuesto ayudarte  a que averigües qué te estás dejando fuera en tu plan de negocio. Hemos hablado con inversores profesionales y emprendedores para explicarte cómo convencer por escrito –a la primera– a ese inversor al que quieres  enviar tu proyecto para conseguir financiación o a ese socio que quieres incorporar a tu negocio o a ese experto al que llevas rondando en todas las convenciones de tu sector desde que tuviste tu idea para que te asesore y te ayude a pulir tu empresa o, sencillamente, te abra puertas.

Según Carlos Blanco, fundador hace diez años del Grupo ItNet, que reparte su actividad entre portales y comunidades de ocio y entretenimiento, venta de contenidos y compra-venta de dominios, "en la mayoría de los planes de negocio que me llegan, los emprendedores  o no explican quiénes son, o no explican cuánto dinero necesitan, o no explican cómo van a ganar dinero, o no son capaces de explicar cuál es su idea. Y un inversor no es una ONG. Cómo voy a invertir en él, sino sé cómo voy a recuperar ese dinero. A lo mejor sí que hay una buena idea de negocio detrás, pero si no están estos elementos en el business plan, un inversor nunca va a invertir en ello".

Lifting comercial. "En el fondo todo se reduce a una cuestión de nitidez. Un inversor busca un modelo de negocio claro y sólido que de beneficio. Si te falta eso, ten por seguro que nadie va a confiar en tu plan de negocio. Un inversor no quiere discursos aburridos, sino que le llegue a su mesa un resumen ejecutivo lo más digerido posible en una sola hoja con datos básicos de contacto, de inversión y de proyecto, y un plan de negocio que sea el resumen ejecutivo ampliado, pero sin ser una "Biblia"", explica Ramom Nogueira, socio de Alamut Network, una red que pone en contacto a emprendedores con business angels e inversores privados.

"El plan de negocio es una guía para la gestión diaria de tu negocio, pero también es la única herramienta que tienes para conseguir financiación para tu negocio –tanto si empiezas como si ya llevas tiempo funcionando y quieres abordar un nuevo proyecto con tu empresa–, embarcar a un socio en tu proyecto o para presentar tu empresa a futuros compradores", apunta Begoña Beviá, consultora de creación de empresas de la escuela de negocios EOI. "Un plan de negocio no deja de ser una venta. De hecho, la primera venta de tu empresa es la venta de tu empresa a tus inversores, tanto si es a un banco, como a un inversor privado, como a un business angel, como si es al responsable de adjudicar una subvención concreta en un departamento de la Administración pública", recomienda Nogueira.

Y puesto que un plan de negocio requiere de una metodología comercial, no puedes olvidar quién es tu "cliente". Raúl Jiménez, fundador de Shoomo.com, una web social de compras y comparación de precios que acaba de comenzar a funcionar, cuyo proyecto ha encontrado financiación en el último certamen Conector 2007 –un encuentro anual entre emprendedores e inversores en el sector de las tecnologías de la información–, propone como truco para conocer a ese cliente hacer networking. "Para conocer quiénes son los inversores, cómo son y cómo quieren las cosas. Es una buena forma de hacerte una idea de a quién tienes que vender tu negocio… y cómo", recomienda. A su proyecto le está funcionando.  (Rafael Galán).


Doctor, ¿qué le pasa a mi empresa?

Publicado en Tácticas el 24 de Mayo, 2007, 9:07 por TEYMA

Cualquier sociedad puede padecer las mismas patologías que un ser humano. Por eso, un buen diagnóstico y un programa de prevención son claves para evitar el colapso.

Quién no se ha sentido mal de repente alguna vez? ¿Quién no se ha levantado una mañana con dolor de cabeza? Las enfermedades acostumbran a llegar sin avisar y se ceban tanto con niños como con adultos.

La prevención es el primer paso para evitar que llegue el momento de visitar al médico, pero, una vez que se llega a este punto, diagnosticar la enfermedad con la mayor rapidez posible es esencial para poder diseñar un tratamiento que ponga fin a la patología.

El gurú español Javier Fernández Aguado, autor de Patologías organizativas, ha identificado varias enfermedades comunes para el ser humano y a las que tampoco son ajenas las empresas, que pueden llegar a padecer desde artrosis hasta falta de calcio, pasando por la miopía, la obesidad, la depresión o la esquizofrenia.

En opinión de Fernández Aguado, las organizaciones pueden sufrir todo tipo de enfermedades a lo largo de su existencia. El autor compara una joven compañía con un niño.

Mientras que los pequeños infantes suelen padecer carencia de calcio y vitaminas cuando la alimentación no es correcta, los nuevos negocios pueden sufrir, sobre todo en sus primeros años de vida, la falta de capitalización o insuficiente formación de sus gestores, factores tan importantes para el desarrollo empresarial como lo pueda ser el calcio para la formación de un esqueleto.

Edades enfermizas
El gurú español establece tres categorías patológicas, que se manifiestan en función de la edad: físicas, psicológicas y psiquiátricas.

Estas dos últimas suelen afectar más en la época de la madurez, ya que durante la infancia o en los primeros años de vida de una empresa, la ilusión por comenzar a vivir o descubrir el funcionamiento y la complejidad de un mercado disminuyen los riesgos de padecer, por ejemplo, depresiones.

Para evitar que este tipo de enfermedades se ceben con una empresa que ha caído en la rutina y que ha dejado de cuidarse, Fernández Aguado recomienda apartarse de un comportamiento lineal y asegura que la pasividad ante estas amenazas no sirve de nada y está abocada a una muerte casi segura.

En su opinión, "el vacilante, aunque sea aplaudido por algunos directivos mediocres, acaba siendo rechazado con desprecio. Únicamente los audaces, nuevos dioses de la tierra, acaban siendo encumbrados por los brazos del destino al cielo de los héroes".

Tratar una depresión o una patología de carácter psiquiátrico implica destinar muchos recursos a una cura que no está garantizada. También es necesario atajar, cuanto antes, enfermedades como la obesidad, que se produce en compañías mal gestionadas donde los recursos humanos no están bien aprovechados; o la miopía, que impide a los directivos ver el camino a seguir.

Los males corporativos
- Falta de calcio: en la empresa se traduce por la ausencia de la suficiente capitalización o formación de sus gestores.

- Artrosis: la falta del cuidado necesario lleva a muchas empresas a tener problemas en su estructura y, por tanto, en la agilidad a la hora de tomar decisiones.

- Miopía: se produce cuando la empresa y los directivos no son capaces de ver el camino a seguir y al final acaban dando palos de ciego que desembocan en malos resultados.

- Obesidad: plantillas con sobrepeso donde el personal no está bien distribuido.