17 de Abril, 2007


Hacienda abre la mano para impulsar la factura electrónica en las empresas

Publicado en General el 17 de Abril, 2007, 10:08 por TEYMA
El Ministerio de Economía y Hacienda ha abierto finalmente la mano en la nueva regulación sobre la utilización de las nuevas tecnologías y los medios telemáticos en la emisión, recepción y conservación de facturas para empresas y profesionales.

El Boletín Oficial del Estado publicó ayer la orden ministerial que regula esta materia y en la que se han rebajado apreciablemente algunos de los requisitos inicialmente contemplados por Hacienda, lo que, según los expertos del sector consultados, facilitará que cada vez más empresas utilicen la facturación electrónica.

Uno de los elementos más destacados por los expertos es la regulación de la conversión de las facturas u otros documentos e formato digital, lo que evitará que las empresas deban conservar el original en papel. La orden establece que esta conversión se realice, directamente por la empresa o por terceros, "utilizando en ambos casos un software de digitalización certificada" esto es, supervisado por la Administración Tributaria para que el sistema sea fiable.

En los primeros borradores de esta norma, Hacienda había planteado que la certificación en vez de residir en el programa informático, afectara al hardware. "Aquello era un disparate, que no se plantea en prácticamente ningún país, y hubiera obligado a Xerox, Canon, Fujitsu y otros fabricantes de escáner a realizar equipos específicos para cumplir con las normas tributarias españolas", según explicó uno de los expertos consultados.

Todavía habrá papel
Según estos expertos, a corto plazo, lo más importante es poner facilidades para que las empresas, sobre todo las de menor dimensión, puedan empezar a conservar sus facturas y otros documentos en formato electrónico. "Todavía va haber mucho papel, por lo que el problema estaba en lograr el mejor sistema para facilitar su digitalización. Este es un paso previo muy importante, pues ello va a impulsar a las empresas a que realicen la migración hacia la emisión de facturas electrónicas, explica María Rodríguez-Losada, presidenta de la Asociación Española de Documentación Digital (Aedoc).

Los programas informáticos que se desarrollen para la digitalización de documentos deberán recibir un certificado de validez por parte de la Agencia Tributaria.

La Administración fiscal está trabajando ya en una próxima resolución en la que se establecerán los requisitos técnicos para la homologación del software que se podrá utilizar en la digitalización. "Por ejemplo, se determinará un número de píxeles mínimos por pulgada que deberá componer la copia digital, de modo que tenga la precisión necesaria para que forme una imagen fiel y completamente legible del documento original", según explicaron fuentes de la Agencia Tributaria.

España es el tercer país con peor rendimiento por hora trabajada

Publicado en Laboral el 17 de Abril, 2007, 9:40 por TEYMA

España es el tercer país con la jornada laboral más larga de la UE y que menor rendimiento obtiene por cada hora trabajada, según un estudio comparativo que acaba de elaborar, con datos oficiales, la escuela de negocios IESE y Adecco.

La productividad en España está condicionada, no sólo por los bienes y servicios que se producen (de valor añadido medio-bajo en comparación con los países más ricos de la UE) sino por el tiempo medio en que se emplean en producirlos. El estudio hecho público por IESE y Adecco a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística y sus homólogos europeos revela que los tres países con jornadas laborales medias más breves (Holanda, Alemania y Bélgica) se encontraban en 2006 curiosamente entre los cuatro en los que la productividad por hora trabajada es mayor.

España, en cambio, se sitúa en el furgón de cola. Con 38,3 horas por semana laboral y ocupado (41,1 si sólo se mide las jornadas a tiempo completo), la economía española obtiene en ese periodo un valor añadido medio por empleado de 33,7 dólares internacionales (el estudio emplea esta unidad, utilizada también por el Banco Mundial para hacer comparaciones homogéneas en capacidad adquisitiva).

Trabajar mejor

Este promedio español de rendimiento laboral se sitúa sólo por encima de Portugal y Polonia. Este escaso rendimiento de los trabajadores tiene relación en parte, según el estudio, con el número de horas trabajadas por cada empleado. Aunque tradicionalmente se asocia una jornada laboral más extensa a una mayor productividad, añade el informe, existe una relación negativa entre ambos conceptos ya que, al trabajar más horas, se 'tiende a disminuir el aprovechamiento que se hace de cada una de ellas', y a multiplicar el tiempo en que se está en la oficina sin rendir lo suficiente. Así, una mejora en la eficiencia puede llevar a reducir la jornada laboral sin que se produzca una caída en la producción. Se trata por tanto, no de trabajar más sino de hacerlo mejor cuando se está en la empresa.

Medidas como ésta tenderán a mejorar el nivel de productividad laboral, muy desfavorable también en el caso de España. Según el mismo estudio, la productividad laboral media ha descendido una media del 0,8% anual en España, un 4% acumulativo en cinco años. Con todo, el estudio es optimista y prevé para este año una ligera mejora de la productividad, aunque en esta estimación juega también el esfuerzo en producir bienes de mayor valor añadido.

Trabajos fuera del horario habitual

Una de las recetas que se sugiere en el estudio para mejorar el rendimiento medio laboral del español es aprovechar las jornadas 'atípicas' que ofrece cada vez más el mercado de trabajo. Se trata de que una parte de la población (aunque sea pequeña) se desplace hacia horarios menos comunes como fines de semanas, festivos o jornadas parciales que ofrecen ya muchas empresas de servicios. Estos horarios más flexibles tienen la ventaja de adaptarse mejor a las circunstancias personales de cada trabajador. Sin embargo, tienen como inconveniente el hecho de ser más incómodos para quien los realice.

Mientras tanto, la jornada laboral parcial en España apenas alcanza las 19,5 horas a la semana, 24 minutos menos que la media de la UE.