Trichet considera la productividad española 'muy insatisfactoria'

Publicado en Laboral el 30 de Marzo, 2007, 9:50 por TEYMA, S.L.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, considera 'muy insatisfactorio' el nivel de productividad laboral de la economía española, a la que recomendó sumarse al carro de las reformas estructurales, al igual que el resto de países de la UE, para no perder el tren de la competitividad con EE UU.

Trichet aprovechó su asistencia al Foro Nueva Economía para elogiar la buena marcha de las finanzas públicas españolas (alto crecimiento económico y superávit fiscal) que, sin embargo, 'no se extiende' a otras facetas. 'La productividad en España no se encuentra al nivel de una economía industrializada como la que representa; el éxito en la creación de empleo es indudable pero España debe ponerse a trabajar a fondo en este punto en el que los crecimientos apenas superan el cero por ciento', dijo, rodeado de un nutrido grupo de empresarios.

Según los últimos datos del INE, la productividad laboral (cociente entre el aumento del PIB y el del empleo) creció sólo un 0,8% en 2006, con sectores como los servicios y la construcción en los que se registraron, incluso, tasas negativas, debido a la alta contratación de trabajadores poco cualificados.

La receta, según Trichet, pasa por acelerar las reformas estructurales en el mercado laboral. Eso tiene que ver con 'mejoras en la formación profesional y en la educación, a todos los niveles (primaria, secundaria y universitaria)' para que los trabajadores sean capaces de producir más con mejores conocimientos. También tiene que ver con producir bienes con un mayor valor añadido que ayudarán a abrirse paso en mercados internacionales a los que los países emergentes no puedan acceder en igualdad de condiciones por no estar preparados para producirlos.

La amonestación de Trichet a España por la baja productividad la extendió, aunque en menor medida, a toda la zona euro. 'En la UE los crecimientos se sitúan de media en el 1% en los últimos años mientras que en EE UU han superado el 2% en ese periodo, aprovechando una estructura salarial mucho más flexible', indicó.

El guardián de los precios

Precisamente, los costes laborales es otro asunto en el que el BCE 'seguirá prestando atención', sobre todo a que se mantenga su moderación y se liguen a las ganancias de productividad que se produzcan en cada sector. El control sobre los salarios es 'esencial para mantener controlados los precios' que, es en última instancia, el objetivo del Banco Central Europeo.

También sería interesante, a su juicio, que los países mejoraran sus indicadores de medición de la competitividad y que sus gobernantes les hicieran un especial seguimiento. El BCE acaba de publicar un índice armonizado que ayudará a esta labor.

Por otra parte Trichet defendió la independencia del BCE frente a los que, como el candidato conservador a la Presidencia francesa, Nicolas Sarkozy, pretenden limitarla. 'El 73% de la opinión pública europea, y de la francesa en particular, apoya una independencia plena de los políticos para vigilar con rigor el control de la inflación', dijo. A éstos, (los responsables políticos de los países) les sugirió que pongan cuanto antes en marcha la directiva de servicios para ampliar la cohesión del área.

Los servicios aportan un 75% al PIB de cada uno de los Estados miembros. Sin embargo, los intercambios de servicios entre ellos apenas alcanzan el 6%.