30 de Marzo, 2007


Hacienda obliga a las pymes a usar Internet para pagar sus impuestos

Publicado en General el 30 de Marzo, 2007, 10:09 por TEYMA, S.L.
Hacienda está potenciando la utilización de Internet y de otros medios telemáticos, para que éstos se conviertan en el principal canal de relación con los contribuyentes.

Pero empresarios y asesores fiscales creen que algunas de las decisiones que se están adoptando en este sentido, y que en muchas ocasiones tratan sobre todo de facilitar a la propia Administración tributaria la gestión de los impuestos, suponen para personas y empresas una fuente de trastornos, pues el uso de las nuevas tecnologías no está tan generalizado como se presume.

Un último ejemplo de ello es la orden que está ultimando el Ministerio de Economía y Hacienda por la que se aprobarán los modelos de la declaración anual del Impuesto sobre Sociedades –que se realiza habitualmente entre el 1 y el 25 de julio–. Son dos los principales modelos: el ordinario, conocido como Modelo 200, y el simplificado, ó Modelo 201. El primero es el que utilizan las empresas de mayor tamaño; el segundo, es el de las pymes, y el más usado: El 97% de las declaraciones anuales de Sociedades emplean el 201.

La orden ministerial de Hacienda, que se publicará en el BOE en pocas semanas, obliga a que el Modelo 201 del Impuesto sobre Sociedades se presente telemáticamente a la Agencia Tributaria. La propia norma argumenta que “la experiencia en la aplicación del procedimiento de presentación por vía telemática de las declaraciones aconseja extender la obligatoriedad”. Las grandes empresas ya están obligadas desde el año pasado a presentar por Internet la declaración anual de Sociedades.

Los asesores fiscales cuestionan abiertamente la nueva obligación que pretende imponer Hacienda. Primero, porque todavía son muchas las empresas de poca dimensión que no están adaptadas a las nuevas tecnologías, y que no pueden realizar su declaración por vía telemática. Y segundo, y consecuencia de lo anterior, porque esta obligación puede colocar a los propios asesores en una difícil situación.

Responsabilidad de la firma
Los expertos consultados explicaron que es corriente que el contribuyente que no dispone de medios propios recurra a profesionales con firma electrónica para presentar sus declaraciones de impuestos. Pero el actual marco jurídico “presenta deficiencias y lagunas” en torno a los derechos, obligaciones y niveles de responsabilidad de los asesores.

“Yo le puedo preparar a mi cliente su declaración en papel, que luego comprueba y firma, y , si hay algún problema, él es el responsable ante la Administración; pero si tengo que presentarla yo mismo por Internet, con mi firma electrónica, me siento menos cómodo, porque la legislación no deja clara cuál es mi responsabilidad en este caso”, comentó uno de los asesores. Por eso, los asesores le han pedido a Hacienda que se pueda establecer un marco “claro y seguro” en este asunto.

Hay otros aspectos, no obstante, que se han valorado positivamente en la orden sobre la declaración de Sociedades, que sí significan más facilidades para las empresas. Así, se abre la posibilidad de que se pueda domiciliar el pago del impuesto.

Hacienda ha introducido otras pequeñas modificaciones en las declaración anual de Sociedades, pero que tienen cierto calado. Por ejemplo, en el Modelo 200 de las grandes empresas se pide información desagregada y detallada respecto de la aplicación de la deducción del fondo de comercio financiero.

Se trata de un incentivo fiscal a la internacionalización que permite deducir, en veinte partes, la diferencia entre lo pagado por la compra de acciones de una sociedad extranjera y su valor en libros. La Inspección investiga estas desgravaciones, que, en su opinión, se estarían aplicando de forma incorrecta o abusiva.

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Trichet considera la productividad española 'muy insatisfactoria'

Publicado en Laboral el 30 de Marzo, 2007, 9:50 por TEYMA, S.L.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, considera 'muy insatisfactorio' el nivel de productividad laboral de la economía española, a la que recomendó sumarse al carro de las reformas estructurales, al igual que el resto de países de la UE, para no perder el tren de la competitividad con EE UU.

Trichet aprovechó su asistencia al Foro Nueva Economía para elogiar la buena marcha de las finanzas públicas españolas (alto crecimiento económico y superávit fiscal) que, sin embargo, 'no se extiende' a otras facetas. 'La productividad en España no se encuentra al nivel de una economía industrializada como la que representa; el éxito en la creación de empleo es indudable pero España debe ponerse a trabajar a fondo en este punto en el que los crecimientos apenas superan el cero por ciento', dijo, rodeado de un nutrido grupo de empresarios.

Según los últimos datos del INE, la productividad laboral (cociente entre el aumento del PIB y el del empleo) creció sólo un 0,8% en 2006, con sectores como los servicios y la construcción en los que se registraron, incluso, tasas negativas, debido a la alta contratación de trabajadores poco cualificados.

La receta, según Trichet, pasa por acelerar las reformas estructurales en el mercado laboral. Eso tiene que ver con 'mejoras en la formación profesional y en la educación, a todos los niveles (primaria, secundaria y universitaria)' para que los trabajadores sean capaces de producir más con mejores conocimientos. También tiene que ver con producir bienes con un mayor valor añadido que ayudarán a abrirse paso en mercados internacionales a los que los países emergentes no puedan acceder en igualdad de condiciones por no estar preparados para producirlos.

La amonestación de Trichet a España por la baja productividad la extendió, aunque en menor medida, a toda la zona euro. 'En la UE los crecimientos se sitúan de media en el 1% en los últimos años mientras que en EE UU han superado el 2% en ese periodo, aprovechando una estructura salarial mucho más flexible', indicó.

El guardián de los precios

Precisamente, los costes laborales es otro asunto en el que el BCE 'seguirá prestando atención', sobre todo a que se mantenga su moderación y se liguen a las ganancias de productividad que se produzcan en cada sector. El control sobre los salarios es 'esencial para mantener controlados los precios' que, es en última instancia, el objetivo del Banco Central Europeo.

También sería interesante, a su juicio, que los países mejoraran sus indicadores de medición de la competitividad y que sus gobernantes les hicieran un especial seguimiento. El BCE acaba de publicar un índice armonizado que ayudará a esta labor.

Por otra parte Trichet defendió la independencia del BCE frente a los que, como el candidato conservador a la Presidencia francesa, Nicolas Sarkozy, pretenden limitarla. 'El 73% de la opinión pública europea, y de la francesa en particular, apoya una independencia plena de los políticos para vigilar con rigor el control de la inflación', dijo. A éstos, (los responsables políticos de los países) les sugirió que pongan cuanto antes en marcha la directiva de servicios para ampliar la cohesión del área.

Los servicios aportan un 75% al PIB de cada uno de los Estados miembros. Sin embargo, los intercambios de servicios entre ellos apenas alcanzan el 6%.