Publicado en General el 1 de Junio, 2009, 18:18
por TEYMA
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La cuenta atrás ha comenzado. Adiós al suministro a tarifa para los clientes con más de 10 kilovatios (kW) de potencia instalada. Hoy, falta justamente un mes para que se dé un paso más en la liberalización del sistema eléctrico en la baja tensión.
Es decir, a partir del próximo 1 de julio, un total de 1,3 millones de pymes -entre las que figuran peluquerías, pequeños talleres, bares, restaurantes, comercios minoristas, etcétera- con más de 10 kilovatios de potencia contratada están obligadas a salirse de la tarifa integral en el contrato de luz y acudir al mercado libre a comprar energía.
Esta modificación, para adaptarse a la normativa europea, implica que a aquellos clientes que no acudan al mercado libre, como castigo, a partir de esa fecha se les aplicará un precio disuasorio para que salgan de tarifa, que consistirá en incrementos del 20% en el recibo de la luz, según consta en el real decreto 485/ 2009 del pasado 3 de abril.
Con una llamada telefónica, el problema queda resuelto. La realidad es que los clientes pueden desde hace años elegir su compañía eléctrica, pero ahora los usuarios con más 10 kW de potencia a partir de julio están obligados a acudir al mercado libre y muchos lo desconocen. Por ello, se encontrarán con desagradables sorpresas a la vuelta del verano por la notable subida de precios.
Durante estos días, todos los usuarios han recibido una carta junto a la factura de luz, que es poco aclaradora, aunque explica los cambios.
En este contexto, los problemas se van a producir, sobre todo, entre los usuarios con potencia de más de 10 kW. Es decir, afectará a negocios familiares, en cuyas facturas figuran hasta ahora tarifas de serie 3 (3.0.1, 3.0.2…)
Debido al cambio legislativo, los clientes que superan los 10 kW están obligados a firmar un nuevo contrato con una empresa comercializadora de mercado libre antes de treinta días. Para aquellas empresas que no lo hagan se establecerá un periodo transitorio, que durará tres meses, durante el cual un comercializador de último recurso les ofrecerá suministro y se ocupará de la facturación. No obstante, se persigue que firmen acuerdos bilaterales en el mercado libre en función del precio de la energía.
Incluso la nueva legislación va más allá y establece que se les cortará el suministro de luz, pero las eléctricas consultadas aseguran que no se llegará a este extremo.
Con este avance liberalizador y con el fin de captar pymes, las compañías eléctricas han iniciado campañas publicitarias con ofertas concretas. No obstante, el Gobierno central no ha difundido alto y claro los cambios, como ha hecho, por ejemplo, con la campaña de, TDT. (C. Lafraya)
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Publicado en Tácticas el 1 de Junio, 2009, 16:41
por TEYMA
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Un mero retraso en el pago del alquiler por segunda vez, después de que el inquilino ya haya sido demandado previamente, y aunque entonces pagase la mensualidad con retraso, será causa de desahucio, siempre que el contrato de arrendamiento estipule un plazo máximo de pago. Así lo determina una sentencia favorable en recurso de casación tramitado ante el Tribunal Supremo por Affirma Abogados & Consultores, por la que se considera que este nuevo retraso no permitirá enervar el desahucio y se impide así que "el inquilino decida a su antojo cuando pagar".
La sentencia, que resuelve una cuestión sobre la que existía diversas interpretaciones contradictorias procedentes de las Audiencias Provinciales, sienta jurisprudencia al ser la segunda sentencia del Tribunal Supremo en este mismo sentido.
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Publicado en Tácticas el 31 de Marzo, 2009, 16:51
por TEYMA
Los expertos aconsejan acudir a las entrevistas de trabajo con ropa formal que exprese seriedad y poco riesgo.
Una buena ropa puede ayudarte a sentirte más seguro y a mejorar tu
actuación'. Es uno de los mandamientos de estilo que el diseñador
Giorgio Armani revelaba hace un par de años al periódico londinense The
Times. El código de estilo de este icono de la elegancia ha guiado a
muchos hombres de negocios en un pasado próspero. En tiempos difíciles,
con miles de empleos desaparecidos, conviene no saltárselo.
En los años de bonanza, una raya más ancha en la camisa o un color
atrevido en la corbata hubiera sugerido una persona que apuesta fuerte,
amante del riesgo. Pero, cuando asumir riesgos no está bien visto y los
empleos están contados, los expertos aconsejan traje sencillo, de color
negro o azul marino, para los hombres, y falda seria, chaqueta y blusa
para las mujeres. 'En tiempos de crisis, debemos evitar vestir
demostrando derroche o despilfarro', señala la asesora de imagen y
estilista Marian Beigbeder.
La ropa ha sido protagonista de intensos debates en el mundo de la
empresa: qué transmitir con el vestir a la hora de buscar empleo o si
usar prendas formales o informales el último día de la semana, pero en
momentos de fuerte competencia en el mercado laboral, el consejo de los
profesionales es optar por lo seguro y vestir de manera formal. Hay
estudios que señalan que en las entrevistas de trabajo, del mensaje del
candidato, el 12% de lo que permanece es palabra, mientras que el resto
es imagen, gesto e indumentaria. Con independencia de la crisis.
'Vivimos en una sociedad dominada por lo visual', precisa Francisco
López, director general del Grupo Comunicación Integral Plus.
Haciendo caso a las declaraciones de Sandy Ruddock, fundadora de la
consultora Public, las organizaciones
no quieren ahora algo diferente, 'quieren lo que conocen'. Quienes
hacen las entrevistas de trabajo en estos tiempos tienden a ser
ejecutivos mayores, más conservadores, que han eludido los recortes de
empleo porque sus despidos son demasiado caros. Estos profesionales se
inclinan a contratar a candidatos de aspecto sólido y fiable. 'Siempre
rechazamos lo diferente y quien diga lo contrario, miente. Las
organizaciones buscan a sus iguales, cuanto más te parezcas a cómo
visten y cómo actúan las personas de tu organización, más posibilidad
de éxito tendrás, a pesar de las alabanzas que escuchemos a la
diversidad', opina Remedios Torrijos, profesora de Comportamiento
Organizacional.
La vuelta a la ropa más formal para afrontar las entrevistas de
trabajo se ha traducido en una menor inversión en complementos.
Francisco López pone como ejemplo los relojes, que deben ser menos
grandes y ostentosos, en el caso de los caballeros, o no llevar
demasiadas pulseras, en el de las damas.
Son recomendaciones, en cualquier caso, que los expertos hacen con o
sin crisis. 'Ahora hay menos oferta y más demanda, luego tendremos que
mostrar nuestra empleabilidad de forma más clara', apunta Remedios
Torrijos.
En la línea de no desentonar en ningún contexto económico, destacan
la necesidad de afrontar la compra de ropa como una inversión. En la
tienda londinense Debenhams, la venta de camisas blancas ha aumentado
un 50%. 'La clásica camisa blanca ha volado de las estanterías. Tiempos
serios piden ropa seria', asegura un portavoz del establecimiento.
Francisco López siempre recomienda invertir en camisas y no comprar a
lo loco. 'Con prendas a medida vas impecable'. Para Marian Beigbeder,
'las estadísticas desvelan que las personas solo aprovechan un 15% de
lo que tienen en su armario y es algo que ahora no podemos
permitírnoslo, debemos estudiar las formas, colores y estilos que nos
favorecen y salir a comprar con un presupuesto y unos objetivos muy
claros. La importancia de cuidar los detalles La manera de vestir tiene que ser adecuada al puesto de trabajo,
coinciden los especialistas. No viste igual un creativo publicitario
que un ejecutivo o un banquero, explica Francisco López. Siempre, eso
sí, cuidando los detalles.
Empezando por la higiene. Las manos
con las uñas cortas, mejor de manicura, y los dientes, blancos. A la
hora de estrechar la mano, el apretón tiene que ser fuerte, incluso en
el caso de las mujeres, y nunca tiene que estar húmeda, según Pilar de
Benito, autora de la Guía de Estilo, protocolo y etiqueta en la empresa.
Igual de importantes son la
expresión facial y corporal. 'Los gestos de la cara indican el estado
de ánimo', recuerda esta experta en protocolo. Hay que mirar a la cara,
sentarse de manera correcta y no gesticular demasiado. 'Los gestos
deben apoyar las explicaciones'.
Por supuesto, de un candidato a
un puesto de trabajo se espera puntualidad, llegar entre 5 y 10 minutos
antes para relajarse. Desconectar el móvil y no mascar chicle. Para
Pilar de Benito, además, igual de importante es la entrada al lugar
donde se va a celebrar la entrevista, sin portazos, sin hacer ruidos
con la silla, como la salida, que puede echar a perder el
comportamiento anterior.
'A veces la selección depende de las
habilidades sociales', recuerda. En grandes firmas, no es extraño pasar
una cena con un experto en protocolo para saber si el candidato sabe
comer o mantener una conversación en la comida. (M. Paul).
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Publicado en Coyuntura el 27 de Marzo, 2009, 10:36
por TEYMA
Los pequeños empresarios reclaman más medidas de apoyo financiero.
El Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero se ha encontrado con que diversos colectivos sociales han empezado a sacar a la calle sus reivindicaciones en mitad de una crisis económica creciente. Así, grupos como el de los trabajadores autónomos, las pymes y los pensionistas, en teoría los más desamparados en la crisis, trabajadores en paro a parte, se concentraron en señal de protesta en Madrid, en los primeros casos, y en las capitales vascas en el último.
Autónomos y crisis Otro colectivo importante que no se visualiza tanto en la crisis como el de, por ejemplo, los trabajadores asalariado, es el de los trabajadores autónomos, pequeños empresarios y pymes, muchas de ellas de menos de 10 empleados, que son los que de manera más fuerte están sufriendo la crisis económica y los más afectados, empresarialmente, por los problemas de financiación existentes dado el pequeño tamaño de sus empresas.
Así más de un millar de personas representantes y miembros de organizaciones de autónomos como ATA, microempresarios y pymes se concentraron ante las puertas del Congreso de los Diputados en Madrid para exigir al Gobierno español que adopte, con la mayor rapidez, medidas de apoyo económico ante la situación de "asfixia" financiera que sufren por la crisis y la restricción del crédito bancario. Los dirigentes de ATA expresaron de forma gráfica su situación: "Estamos sin vender, sin producir, asfixiados económicamente, y hartos de la morosidad pública y privada".
La banca augura cierres de pymes
El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, auguró que caerá "un número importante" de pymes por la crisis y a pesar del firme compromiso del sector por mejorar la financiación a empresas y hogares a través de las líneas de Instituto de Crédito Oficial (ICO). Tras presentar los resultados anuales de la banca, Martín consideró que las quejas de empresas y familias sobre los problemas para acceder a financiación son "normales, pero inevitables", porque la economía "se tiene que contraer" y ello implica, "por desgracia", un aumento del paro y del número de pymes que desaparecerá. En cualquier caso, insistió en que la banca está comprometida con las líneas del ICO y explicó que el Consejo General de la AEB ha adoptado un acuerdo por unanimidad en el que se recoge "el compromiso de contribuir de forma decisiva para garantizar el éxito de las líneas del ICO con el objetivo de lograr una mejora de la financiación disponible para empresas y hogares". "Nos interesa que funcionen, porque así mejorará la economía real", aseguró. (x. aja)

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Publicado en Tácticas el 19 de Enero, 2009, 7:10
por TEYMA
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Somos emprendedores, y humanos, así que todos sabemos como va esto. Es época de nuevos comienzos y nos proponemos que este año por fin sí. Que vamos a mejorar el Marketing, que esos objetivos que nos hemos propuesto para nuestra iniciativa se van a ver hechos realidad. ¿Pero cuántas veces ha sido verdaderamente así?
¿Cuánto han tardado en diluirse las buenas intenciones de hacer del Marketing algo relevante? ¿Cuántos gimnasios pagados sin ir regularmente? ¿Cuántos cursos de inglés acumulando polvo en la estantería? ¿Cuántas promesas a nosotros mismos que se han quedado sin cumplir?
Bueno, he aquí la táctica más efectiva posible para que este año. Sí, consigamos lo que nos proponemos batiendo a todos esos enemigos invisibles que nos lo impiden.
Esta es una sección sobre Marketing y Empresa, y con la intención de ayudarle en estos ámbitos (y tras ver en persona lo bien que funciona) se la propongo, pero siéntase libre de aplicarla en otros aspectos que le importen de verdad si lo estima oportuno.
Si realmente "este año sí" y ésa es una resolución seria, le pido que ponga en práctica lo que pone aquí sin pensar mucho sobre ello. Simplemente hágalo y verá como esta vez se van a cumplir muchos más objetivos que nunca, sean de Marketing o de lo que se proponga.
En realidad no requiere ninguna habilidad especial, sólo hacer un par de cosas muy sencillas y estar dispuesto a pagar el precio y afrontar esos momentos de duda en los que va a decir "no, da igual, estoy seguro de que puedo cumplirlos sin necesidad de hacer esto". Bueno, quizá sea así, mire la historia y vea si en el pasado ha ocurrido de verdad que los ha conseguido, pero si no, esto es lo más efectivo que encontrará para ello.
1. Escriba concretamente el objetivo que desea cumplir. Con una fecha y una medida específicas.
No vale decir que va a "captar clientes nuevos" en general, no sea difuso, es mucho mejor decir que va a conseguir "20 clientes nuevos para el 31 de marzo". Y no vale "tenerlo en la cabeza", hay que escribirlo.
¿Hecho? Bien, vamos a siguiente paso.
2. Localice un grupo de personas que le importen.
Por las que tenga respeto y que la respeten a usted. Puede ser de su propia familia, su esposa o marido, quizá amigos de siempre o incluso contactos y clientes. Alguien con cierta relación y que le importen, cuanto más mejor.
3. Vaya a esas personas y coménteles en voz alta lo que se propone hacer, con número y fecha.
De hecho, déles una copia de esos objetivos escritos, exponga públicamente (cuanto más mejor) lo que quiere conseguir y, si desea que todo sea aún más efectivo, pídales el pequeño favor de que eventualmente le vayan preguntando por cómo van esos objetivos, o propóngase usted mismo rendir cuentas ante ellos habitualmente.
Necesariamente tiene que importarle a usted lo que piensen y que sean gente que no quiera decepcionar (¿Realmente desea que su cónyuge vea que no tiene fuerza de voluntad o que un cliente contemple como no cumple lo que promete?).
Ésta es la parte difícil, pero también la que la hace funcionar. Van a aparecer mil excusas en su cabeza para no hacerlo, bien, ésas son señales de que no está realmente dispuesto a pagar el precio para cumplir lo que se propone, no quiero parecer catastrofista, pero es así, que lo sepa. Si eso aparece y le vence, de modo que no da este paso 3, sepa que sus posibilidades de cumplir eso que ha escrito son prácticamente cero.
Una vez que ha hecho todo eso tenga sus objetivos bien a la vista, de hecho lo ideal es llevarlos consigo escritos en la cartera y leerlos cada mañana, eso impedirá que desaparezcan de nuestra conciencia ahogados por las cosas del "día a día", que nos arrastran para todos lados y hacen que terminemos la jornada cansados y con esa sensación de no haber avanzado realmente nada. ¿Le suena ese sentimiento? No está solo y es uno de los mayores enemigos del emprendedor, pero unos pocos consiguen mantenerse en el camino, usted debe ser uno de ellos.
Le aseguro que cuando se vaya acercando la fecha, cuando esas personas que le sirven para ir controlando el resultado se lo recuerden, etc. se van a cumplir más objetivos que nunca o bien se va a quedar más cerca que de ellos que nunca. Así que sólo hay una pregunta: ¿Estamos realmente dispuestos a pagar el precio? ¿A soportar la presión? Porque una cosa es decirlo en soledad y dos horas después seguir con lo mismo de siempre y otra es hacerlo de la manera propuesta. Le aseguro que va a notar la diferencia. (I. Belmar).

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Publicado en General el 20 de Noviembre, 2008, 7:07
por TEYMA
El Código de Identificación Fiscal (CIF) es el principio básico que, desde hace más de 30 años, ha permitido identificar de forma clara e inequívoca a las personas jurídicas a través de una serie única de nueve dígitos. Éste se define originariamente en el Decreto 2423/1975 y es modificado en varias ocasiones.
Sin embargo, esto cambia desde el 1 de julio de 2008, por la entrada en vigor de la Orden EHA/451/2008, de 20 de febrero, por la que se regula la composición del número de identificación fiscal de las personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica.
Esto supondrá que la denominación legal de CIF pasará a denominarse NIF (Número de Identificación Fiscal), que ya estaba siendo empleado para las personas físicas.
El CIF se estructuraba de la siguiente manera: Estaba compuesto de nueve dígitos, dividido en cuatro bloques, que a su vez se subdividían en uno, dos, cinco y un dígito. El primer bloque estaba compuesto obligatoriamente por una letra que definía el tipo de organización, que venía ya predeterminado de la siguiente manera: A: Sociedad Anónima; B: sociedad de responsabilidad limitada; C: Sociedades Colectivas; etc. El segundo bloque consta de dos dígitos, que corresponden al Código Provincial. El tercer bloque de cinco dígitos es la numeración secuencial dentro de la provincia. El último es el dígito de control que puede ser un número o una letra. Será una LETRA si la clave de entidad es K, P, Q ó S. Será un NUMERO si la entidad es A, B, E ó H. Para otras claves de entidad, el dígito podrá ser tanto número como letra
Pero lo más interesante de la nueva normativa afecta principalmente al primer bloque. Si bien se mantiene casi la totalidad de las claves anteriores, sí que fracciona alguna de estas, aumentando las categorías de las 12 iniciales a 17. Por tanto, según la nueva normativa, la G, que era un conglomerado de situaciones y tipos de organismos heterogéneos, pasa a denominar a las asociaciones. La J se crea para las sociedades civiles, la U para uniones temporales de empresas, y la V para otros tipos no definidos. La Q denominará a los organismos públicos, y las congregaciones e instituciones religiosas se identificarán con la R. La N será la reservada para entidades extranjeras, y la W, para informar sobre el carácter de establecimiento permanente de una entidad no residente.
Pero debemos tener en cuenta que esta modificación que afecta a la identificación de las sociedades también afectará a programas informáticos, como es el caso de los programas de facturación. Así, a la hora de facturar a las personas jurídicas, para algunos de estos programas, el primer bloque del CIF incluirá letras que antes no existían en la configuración del mismo, como es el caso de la J para las sociedades civiles. Esto puede provocar que dichos programas informáticos no reconozcan estas letras nuevas, no pudiendo quedar registrado este nuevo dato de identificación de las personas jurídicas, por lo que habrá que proceder a un desarrollo de dichos programas. Se puede decir que esto es un "daño colateral" de este cambio en tal identificación, que hay que tener en cuenta, y que hay que solucionar a la mayor brevedad, ya que esta modificación ya ha entrado en vigor el pasado día 1 de julio de 2008. (H. Alguacil)
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Publicado en Tácticas el 5 de Noviembre, 2008, 8:46
por TEYMA
Una de las primeras reacciones que tenemos como emprendedores cuando
las cosas no van demasiado bien es la de bajar nuestros precios, con la
esperanza de que así, casi con toda seguridad, van a aumentar las
ventas. Pero no es así y pronto empezamos a pasarlo peor porque
nuestros márgenes son más estrechos. Si ese es el caso entonces no
hemos tenido en cuenta lo más importante...
Es inevitable, el precio es un tema fundamental: ¿qué
precio pongo? ¿cómo puedo hacer para evitar esa situación de bajos
precios y bajas ventas? ¿cómo puedo salir de la dinámica de competir en
precios (y necesariamente arruinarme al poco tiempo)?
Por mi experiencia como emprendedor cuando
comienzas con una iniciativa propia algo extraño ocurre en nuestra
percepción y comenzamos a ver al precio de una manera dañina y
distorsionada.
He aquí uno de los mitos principales respecto al precio.
Mito. Si no vendes es por culpa del precio elevado.
Ese es uno de los engaños que no dejan de susurrarnos al oído cuando somos emprendedores.
Pero es falso
La
mayoría de clientes (e incluso nosotros en la mayor parte de ocasiones
y salvo casos de necesidad) no nos movemos sólo por el precio, ni
decidimos en torno a él, con lo que usar ese mecanismo para conseguir
clientes no suele ser el más efectivo (y sobre todo no suele ser el más
rentable).
¿Compramos siempre el coche más barato? ¿Vamos a
comer siempre al local más barato? ¿O nos ponemos la ropa menos costosa
que encontramos?
No, no lo hacemos todas las veces y muy probablemente tampoco lo hacemos siquiera en la mayoría de ocasiones.
Sin embargo cuando somos emprendedores algo raro
hace "clic" dentro de nosotros, la percepción se distorsiona y vemos al
precio como la gran cuestión, como lo único que va a decidir finalmente
al consumidor. Como lo más importante.
Con esa mentalidad automáticamente pensamos que si bajamos el precio los clientes nos elegirán.
Por eso muchas veces el reflejo instantáneo cuando
no se vende o cuando la época no es muy boyante es ese, reducir
nuestros precios.
¿Y qué pasa casi siempre?
Que
las ventas son las mismas (o seguramente menos) y además nuestros
márgenes son mucho más estrechos, con lo que pronto empezamos a pasarlo
peor al tener menor margen de beneficios.
No nos engañemos, hay productos con un precio
demasiado elevado, pero en la mayoría de ocasiones ese no es el
problema principal.
Y de hecho cuando bajamos los precios y vemos tras comunicarlo a los clientes
vendemos lo mismo o menos nos echamos las manos a la cabeza y pensamos
que ya no sabemos qué hacer más para vender de una vez ese producto...
El problema es que no estamos actuando en la clave que verdaderamente hace decidirse a la mayoría de clientes.
Realidad: la mayoría de clientes elige con respecto al valor que cree que va a obtener
Si
yo sé que lo que compro me va a proporcionar (por ejemplo) el doble de
ahorro que su precio no me importa si vale 100 ó 2000 euros, mientras
me dé ese valor que espero.
Basta que sea un valor lo suficientemente elevado
para mí como para que el precio pase a segundo plano... o ni siquiera
importe (caso extremo para ilustrar el ejemplo: una cura contra el
cáncer, ante tanto valor el precio no importa).
De hecho el valor no es siempre tangible o medible en dinero, la mayoría de veces es un valor personal, emocional e intransferible.
He aquí una prueba de cómo el precio no es un problema cuando el deseo es suficientemente grande.
Recordemos la última vez que queríamos algo con
verdadero ahínco, que lo deseábamos más que nada en el mundo. Estoy
seguro de que en esos momentos hicimos lo que fuera para conseguir el
dinero (al menos lo que fuera dentro de lo legal... o eso espero),
estoy seguro de que esa misma situación la ha visto también en otras
personas en muchas ocasiones.
Incluso seguro que sabe de mucha gente que se
queja de que no tiene dinero, o de que la cosa está muy mal pero luego
no duda en adquirir el teléfono de moda o el coche espectacular aunque
tenga que endeudarse y trabajar el doble para pagarlo. ¿Le suena?
Si el deseo es lo bastante grande el precio no es
el problema porque la mayoría de clientes se decide respecto al valor
que cree que algo le va a dar, aunque sea un valor irracional o
puramente emocional.
Como emprendedores no debemos quedarnos con la
explicación habitual que nos da la "sabiduría popular", si sabemos ir
un poco más allá veremos que muchas veces las explicaciones REALES de
las cosas no son las que nos cuentan... así que no seamos tan rápidos
en bajar nuestros precios cuando las cosas no van como queremos.
Por qué nos quedamos atrapados en el fango de los precios bajos
Cuando un cliente se decide únicamente por el precio es que está pasando alguna de estas cosas
l.-
No ve diferencia alguna entre lo que hacemos nosotros y lo que hacen
otras opciones. Esta situación es muy habitual, la mayoría de pequeñas
y medianas empresas hace más o menos lo mismo, a un precio similar y
además lo comunica de modo casi idéntico. ¿Qué ocurre en esos casos?
Que el cliente lo ve todo igual, y si es así su único criterio (lógico)
de decisión va a ser escoger el de menor precio. No tiene sentido pagar
más por lo mismo.
2.- No le importa mucho nuestro producto: es
decir, que lo que hacemos no despierta una emoción y un valor especial
para nuestro posible cliente. Un ejemplo personal mío son los pañuelos
de papel, no veo mucha diferencia entre unos y otros y tampoco es un
tema que me apasione, es útil obviamente, pero no despierta en mí
deseos importantes. ¿Conclusión? Escojo casi siempre los más baratos.
Qué podemos hacer
Lo primero es que si
queremos ofrecer precios más elevados o queremos salir de la dinámica
de competir en precio necesariamente tenemos que ofrecer algo distinto
y resaltarlo de manera efectiva en nuestro marketing.
Nadie
va a pagar más por lo mismo que el de al lado, tenemos que meternos
bien eso dentro de nuestra mentalidad y sacar de ella el mito del
precio.
Lo segundo es que tenemos que conocer bien a nuestro cliente, para ofrecerle exactamente lo que anda buscando.
Y hay gente para todo, hay gente que compra por 10
euros unos blocs de notas de una marca específica y que son idénticos a
otros que valen apenas 2 ó 3 euros. Pero esa empresa conoce
perfectamente al tipo de cliente que quiere y le ofrece lo que desea
(que casi siempre va más allá del producto físico) y lo que le da
valor, tangible o intangible.
Así pues la pregunta que merece la pena plantearse y trabajar es:
¿Qué puedo ofrecer a mis clientes que otros no ofrezcan y les importe de verdad?
(La condición para que la respuesta sea buena es conocer al cliente incluso mejor de lo que él mismo se conoce).
Si no tenemos una respuesta adecuada a esa pregunta siempre vamos a estar empantanados con el tema de los precios...(I. Belmar)

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Publicado en General el 27 de Octubre, 2008, 8:07
por TEYMA
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Dicen las estadísticas que el 65% del total de
nuestras empresas son familiares (2,5 millones de empresas), que
suponen el 65% de nuestro Producto Interior Bruto, que generan el 60%
del empleo privado (9,5 millones de puestos de trabajo) y que realizan
el 60% del total de nuestras exportaciones. Parece claro, a la vista de
estos datos, que la base de nuestra economía es la empresa familiar.
Esta es la buena noticia.
No obstante, en una primera aproximación, podemos
decir que cuando una empresa, independientemente de su tamaño, es
dirigida por los miembros de una familia, que son sus propietarios, nos
encontramos ante una Empresa Familiar.
La mala
noticia es que las estadísticas dicen también que la esperanza de vida
de una empresa familiar es la mitad que la de una empresa no
familiar, que sólo llegan a segunda generación un tercio de las mismas
y que a tercera sólo llega entre un diez y un quince por ciento. Esta
alta tasa de mortandad lleva aparejada la consiguiente destrucción de
empleo y riqueza, con los efectos negativos que ello supone para
nuestro tejido económico y social.
A la vista de estos datos cabe preguntarse qué
pasaría si en nuestro país consiguiéramos reducir la tasa de mortandad
de empresas familiares, de forma tal que a segunda generación llegaran,
por ejemplo, dos tercios de las empresas y un treinta por ciento a la
tercera. Seríamos la envidia del mundo entero.
La Unión Europea lo ha entendido así, y
participa de esta preocupación, ya que desde 1994 viene recomendando a
los Estados miembros la adopción de una serie de medidas destinadas a
mejorar la transmisión de pequeñas y medianas empresas.
Desde
el punto de vista de la fiscalidad de la transmisión de la empresa, la
UE propone aligerar el régimen fiscal aplicable a las sucesiones y
donaciones, para evitar que la fiscalidad asociada a la transmisión de
la empresa sea un obstáculo. El empresario familiar, de acuerdo
con nuestra legislación, puede conseguir una reducción de, al menos, un
95% (más en algunas Comunidades Autónomas) en la base imponible del
Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones cuando transmita la empresa a
sus herederos, ya sea por donación o por sucesión. La fiscalidad, por
tanto, no tiene entidad para dificultar la transmisión de la empresa
familiar.
La UE propone también aplicar el principio de
neutralidad fiscal a las operaciones de preparación de la transmisión
de la empresa, tales como la aportación de activos, la fusión, la
escisión y el canje de participaciones sociales. Nuestra Ley del
Impuesto de Sociedades recoge este régimen, que es aplicable a
cualquier empresa, y, en consecuencia, a las empresas familiares. El
problema, por tanto, tampoco está aquí.
Donde se encuentra el problema esencial de la
empresa familiar es en otro aspecto, que también recomienda la UE:
sensibilizar, informar y formar a los empresarios familiares acerca de
la necesidad de preparar en vida, con suficiente antelación y
dedicación, el cambio generacional. En este aspecto, y aunque día a día
hay más sensibilidad, todavía queda mucho por hacer. La idea básica es
que la empresa familiar tiene, como empresa que es, los mismos
problemas que cualquier otra y, además, tiene otros derivados del hecho
de que sus dueños y gestores son miembros de una familia. Por tanto, es
aquí, en la familia empresaria, donde hay que poner el acento.
En efecto, en el campo de la empresa familiar se
percibe en nuestro país un gran interés en estudiar la empresa, el
marco legal y fiscal que le es aplicable, su financiación, su gobierno
y dirección, su internacionalización y otros aspectos puramente
empresariales. Por el contrario, no se percibe ese mismo interés por
estudiar la familia empresaria. Está muy bien estudiar los aspectos
puramente empresariales, y hasta es posible que en las empresas
familiares estos aspectos requieran un tratamiento diferenciado del
resto de empresas, pero mientras no organicemos y sensibilicemos a la
familia empresaria todo eso servirá de muy poco. Es la familia la que
marca la diferencia, la que imprime carácter a la empresa y, por tanto,
la clave para garantizar el éxito del cambio generacional y de su
dirección y gestión en condiciones adecuadas de eficacia y
competitividad.
Si conseguimos concienciar al empresario
familiar y a su familia de lo que es distinto en la empresa familiar,
de la necesidad de instaurar en la familia una nueva cultura de
comunicación intrafamiliar acerca de la empresa y de la bondad de
separar familia y empresa y de objetivar las relaciones entre ambas,
habremos conseguido, casi con toda seguridad, salvar la empresa para la
siguiente generación. Lo demás, los problemas de dirección y gestión,
una vez concienciada y organizada la familia, son comunes a todas las
empresas. El éxito estará, por tanto, en conseguir que la familia se
anticipe y planifique el cambio generacional y organice la dirección y
gestión de la empresa con criterio profesional, dejando a cada ámbito,
familia y empresa, lo que le es propio. Este es el camino a seguir si
queremos reducir la tasa de mortandad de nuestras empresas familiares.(A. J. Sánchez)

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Publicado en Coyuntura el 21 de Octubre, 2008, 18:39
por TEYMA
Nuevas tasas, embargos de cuentas y devoluciones de la renta, multas cuantiosas y a veces sorprendentes... En plena caída de la recaudación por la crisis, los municipios se han lanzado a la caza de ingresos.
Hecho objetivo: salir del garaje con las luces de niebla por una equivocación con los mandos del coche. Multa real: la suma de la abultada sanción por encender el foco erróneo, más la correspondiente a no llevar la pegatina del ITV pegada en la luna, más la multa por salir del coche a buscar la documentación en el maletero sin el chaleco reflectante... más todo el elenco de infracciones tras la pormenorizada inspección que aprovechó a lanzar el agente tras atisbar que aquellas luces no eran las adecuadas.
Es la escena que puede repetirse cada en día en las ciudades de este pais. En plena crisis y ante el vaciado de las arcas por la caída de la vivienda, muchos ayuntamientos se han lanzado al cobro de multas, impuestos y pagos atrasados.
Así, además de las sanciones de tráfico –cuya recaudación sube como la espuma– , los municipios han aprovechado la coyuntura para resucitar viejos cobros. Madrid y su rescate de la tasa a las basuras o el espionaje de los residuos para impulsar el reciclaje –la penalización puede alcanzar los 750 euros– no es más que la punta de iceberg de lo que llevan tiempo haciendo los municipios.
El abanico de infracciones abarca tanto "romper el silencio de la noche" –por lo que el ayuntamiento de Sevilla multó con cien euros a cuatro ciudadanos– como dar de comer a las palomas, sacudir alfombras por la ventana o dejar que salpique en la vía pública la ropa mojada en el tendedero, actos que se sancionan con hasta 900 euros en algunos municipios.
Formar charcos o pasear al perro sin bozal también entran en este grupo, como sucede en Badajoz. En A Coruña, tirar un chicle en la calle se castiga con hasta 750 euros; y, en Badalona, escupir en la vía pública cuesta 3.000 euros. La misma sanción acarrea en Dos Hermanas (Sevilla) no cumplir el horario para el riego de las plantas colgadas en balcones. Otras sanciones ya famosas entre los consistorios elevan su cuantía: así, municipios madrileños llegan a cobrar hasta 1.500 euros por grafitis o por abandonar heces de perro.
Entre los cargos a empresas, cada vez es más célebre cobrar a las entidades financieras por instalar cajeros, a razón de 500 euros por cada uno. Importe que se empieza a barajar para las máquinas de los videoclubes. También se ha extendido el cobro por anuncios en la calle y, para particulares, por adopciones en la perrera municipal.
Junto a estas figuras, los ayuntamientos han encontrado otra jugosa vía de recaudación en el embargo de cuentas e incluso de las devoluciones de Hacienda. Es el instrumento empleado para lograr el cobro efectivo de las multas. Si bien los alcaldes han tenido siempre plena potestad para lanzar estas reclamaciones, en los últimos meses los morosos están asistiendo a un aluvión de apremios por impuestos o multas impagadas que están a punto de prescribir.
Tal es el volumen de embargos, que, en la fase de apremio, algunos municipios incluso han sustituido ya el trámite de enviar el aviso personal al denunciado, que tan sólo puede tener conocimiento de su situación mediante el boletín oficial del municipio.
Esta vía de ingresos está adquiriendo cada vez más popularidad. Así, mientras que antes se empleaba sólo para pequeñas deudas, ahora los municipios lo están usando para impagos relacionados con otros pagos menores, como tasas de cementerio que se olvidan por propietarios que viven en otras localidades, placas de vados, licencias pequeñas...
Más motivos de infracción y, también, más formas de cobrar lo debido: junto al embargo de cuentas, está cada vez más de moda entre los consistorios embargar salarios, pensiones, vehículos, bienes muebles e inmuebles o incluso créditos.
Prohibido sentarse en un banco público si ya hay dos personas Pese a las, a veces, extrañas multas, Nuestro pais no es de los más innovadores a la hora de crear sanciones con las que lograr más recaudación. Así, por ejemplo, en Italia, pionera a ojos de muchos en estas prácticas, llega a ser un delito refrescarse "exageradamente" en fuentes públicas o practicar en la playa "ciertos juegos".
En algunas regiones del país, se prohíbe incluso que más de dos personas se sienten en el mismo banco después de las 23 horas en un parque público. La lista es interminable: hay lugares en los que no está permitido besarse en un coche, caminar con zuecos o construir castillos de arena. (E. S. Mazo)

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Publicado en Laboral el 6 de Octubre, 2008, 8:25
por TEYMA
El artículo 29 del estatuto de los Trabajadores faculta a los
empleados a pedir anticipos sobre su salario, abriendo así la
posibilidad de percibir cantidades salariales con anterioridad al
momento previsto ordinariamente para ello.
La única modalidad de anticipo prevista a nivel
general para todos los trabajadores son «anticipos a cuenta del trabajo
ya realizado» lo que quiere decir que un trabajador no puede pedir que
se le abone los seis meses siguientes de trabajo, por lo que teniendo
en cuenta que los trabajadores cobran, normalmente a mes vencido, lo
único que podrán cobrar es la cuantía del último mes.
Su
solicitud no puede hacerse de forma habitual, pues supone una excepción
del régimen general sobre el momento de la liquidación del salario.
En
la práctica existen ya muchos convenios colectivos que contemplan otras
formas más generales de anticipos sobre salarios aún no devengados por
trabajo futuro aún no realizado, en las que no sólo se anticipa la
fecha del pago del salario sino el mismo devengo del derecho. A veces
los convenios colectivos también prevén préstamos a favor de los
trabajadores, que se diferencian de los anticipos en que se prevé su
devolución con posterioridad, con o sin interés. El anticipo no se
devuelve, sino que se compensa con trabajo posterior.
Algunos convenios suelen contemplar reglas sobre estos anticipos o
préstamos, estableciendo, en su caso, los supuestos de solicitud, con
frecuencia vinculados a gastos extraordinarios o a necesidades urgentes
y justificadas, por ejemplo, la compra de vivienda, traslado,
fallecimiento de un familiar, obras o reparaciones en la vivienda,
nacimiento de hijos, etc.
Una práctica relacionada
con el pago de anticipos es la conocida como anticipos a cuenta de
convenio, realizada en los procesos de revisión de los convenios
colectivos y se suele hacer mediante una previsión del incremento
salarial que fijará el nuevo convenio o la revisión salarial del
vigente, de modo que empieza a abonarlo desde que se inicia esa nueva
negociación o desde que pierde vigencia el anterior convenio, a cuenta
de lo que se determine en el futuro, cuando culmine la nueva
negociación, sin perjuicio de las diferencias que deban abonarse, en su
caso, cuando no sea idéntica la previsión de incremento salarial pagado
a cuenta y el finalmente pactado.
Ejemplo 1:
Un trabajador solicita a la empresa un préstamo no contemplado en el
convenio colectivo en el que pide que le presten 12.000 euros a
devolver en dos plazos, el primero en un mes y el segundo en dos meses.
En este caso y de acceder al préstamo, no se trataría de un anticipo,
puesto que los anticipos se devuelven con el trabajo y se descuentan de
las nóminas de los trabajadores por lo que en este caso nos
encontraríamos ante un préstamo común. (J. L. Roales)

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